Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 4, 2005.- Aplicar la ley en los penales con un sentido igualitario, sin privilegios o situaciones de excepción, pidió el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), José Luis Soberanes Fernández, a las autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal.
Entrevistado en Xalapa, Veracruz, a donde acudió al informe de labores de la titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Noemí Quirasco, el ombudsman nacional planteó que la presencia de efectivos del Ejército en los penales federales debe limitarse a una coadyuvancia temporal con las autoridades civiles.
Acompañado por el gobernador Fidel Herrera Beltrán, Soberanes insistió en que la presencia del Ejército en los Centros Federales de Readaptación Social de ninguna manera debe ser permanente, pues "las cárceles no deben militarizarse".
Tras la inauguración del "Foro de Análisis sobre Derechos Humanos en el Sistema Penitenciario y su Impacto en la Seguridad Pública", destacó que es la Policía Federal Preventiva, la que por ley debe vigilar los penales federales al restablecerse un funcionamiento ordenado.
Explicó que el sistema penitenciario es, a su vez, parte del sistema de Seguridad Pública, cuyo concepto permite el castigo pero no los actos de venganza social contra quien delinque, ya que debe impulsarse la rehabilitación.
Soberanes Fernández anunció, por otra parte, que la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de Veracruz, Noemí Quirasco, interpondrá ante la CNDH una queja contra Pemex, por daños ecológicos y ambientales causados en operaciones de esa empresa en el estado.
Durante la inauguración del foro, Soberanes urgió a las autoridades a poner orden y disciplina en las cárceles mexicanas para poder atacar los rezagos de fondo que enfrenta el sistema penitenciario nacional a consecuencia de la corrupción, la impreparación técnica y el descuido.
"Los mexicanos demandamos mejores niveles de seguridad e instituciones más eficientes para combatir el crimen y abatir la impunidad", reiteró.
El presidente de la CNDH enfatizó que el organismo a su cargo ha hecho numerosos llamados a las autoridades correspondientes para que se ponga más atención y orden en las prisiones mexicanas.
Tras señalar que a la CNDH también le corresponde sugerir medidas que, en materia de seguridad pública puedan fortalecer el Estado de derecho y garantizar el respeto a los derechos fundamentales, Soberanes insistió en la necesidad de organizar actividades laborales y de capacitación en los centros de reclusión.
Aseguró que eso ayudaría a que los internos tengan mayor oportunidad de integrarse a la vida productiva una vez que alcanzan su libertad, lo que a su vez contribuiría a disminuir el alto índice de reincidencia delictiva.
En cumplimiento del Programa de Supervisión sobre el Sistema Penitenciario y de Centros de Internamiento instrumentado por la CNDH, personal de este organismo nacional visitó en enero pasado los 22 centros de reclusión para adultos y uno de internamiento para menores infractores en el estado de Veracruz.
En términos generales se detectó, salvo en el penal de Amatlán de los Reyes, que persisten importantes deficiencias e incluso situaciones de autogobierno, consumo de sustancias prohibidas e inadecuada separación y clasificación de la población interna.
Por ello, se pronunció porque en esos penales se establezca un régimen disciplinario justo y se mejoren la prestación del servicio médico y las condiciones de vida de las mujeres.
Dijo que en los centros de reclusión se observa en lo general carencia de programas de tratamiento en internamiento basados en el trabajo productivo y en la capacitación, por lo cual los reclusos pasan gran parte del tiempo en el ocio.