CIUDAD JUÁREZ, México, feb. 22, 2005. Madres de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez irrumpieron este martes en una reunión de la Organización de las Naciones (ONU) para protestar contra la supuesta impunidad e indiferencia de las autoridades de México. Las mujeres entraron de forma intempestiva en una actividad privada que sostenía con autoridades locales la relatora de la ONU por los Derechos de la Mujer, Yakin Erturk, en el Instituto Chihuahuense de la Mujer.
El grupo aclaró que la protesta no era en contra de la relatora, quien se encuentra en México desde ayer lunes, sino de las autoridades investigadoras que, según ellas, no escuchan sus reclamos, ni les pagan la indemnización ofrecida desde el año pasado.
En Ciudad Juárez han sido asesinadas desde 1993 más de 300 mujeres y la mayoría de esos casos no se han aclarado. Las hipótesis sobre los móviles de estos crímenes van desde asesinatos en serie, ceremonias satánicas, ataques sexuales y violencia familiar.
"Exigimos a las autoridades que trabajen, que sigan los casos. El de mi hija ya está cerrado, ya le dieron carpetazo”, reclamó Irma Monreal, madre de Esmeralda Herrera Monreal, asesinada en 2001.
También se manifestaron Victoria Salas, madre de Guadalupe Ivonne Estrada (muerta en 1993) y Rosaura Montañez, madre de Araceli Esmeralda Martínez (asesinada en 1995).
La relatora Erturk interrumpió la sesión con las autoridades del Instituto Chihuahuense de la Mujer para hablar con el grupo de madres y asegurarle que se reunirá con ellas más tarde.
Luego, en improvisada rueda de prensa, la relatora dijo que las autoridades le han manifestado su intención de reabrir los casos más antiguos a fin de que tanto las madres como la sociedad queden satisfechas con los resultados.
"Estoy preocupada, como todo el mundo (por los casos de las muertas de Juárez), pero esperamos que el nuevo Gobierno (de Chihuahua) pueda sacar adelante los casos", declaró la relatora.
Dijo no estar en condiciones de opinar si se requiere la colaboración de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos para lograr el esclarecimiento de los casos.
"Son asuntos internos. Mi preocupación es asegurarme que haya colaboración entre las distintas agencias", aseguró.
Explicó que su visita obedece no sólo a dar seguimiento al Caso Juárez sino también a analizar el fenómeno de los homicidios de mujeres en otras regiones del país, así como la violencia familiar y la discriminación de género.