CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 23, 2005.- Al menos 26 millones de niños mexicanos son víctimas de la discriminación, porque la falta de recursos les impide acceder a la salud, a la educación y a las oportunidades, afirmó el presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Gilberto Rincón Gallardo. Entrevistado al término de la firma del convenio contra la discriminación infantil con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en México, Rincón Gallardo reconoció que en el país estamos lejos de decir que la tarea a favor de los infantes está terminada, aunque reconoció que se han hecho esfuerzos.
Sin embargo, sostuvo que no puede existir una sociedad sana cuando 64% de los niños está en situación de pobreza y no tienen oportunidades para acceder al desarrollo humano.
Ello tendrá repercusiones porque si en los pequeños recaen las carencias y la injusticia, se verá reflejado en la sociedad, porque tendrán daños psicológicos y se complicará la convivencia, advirtió.
Rincón Gallardo opinó que se deben unir esfuerzos para incorporar a estos niños al desarrollo, tarea en la que deben participar los tres niveles de gobierno.
Aseguró que la situación de pobreza en que están inmersos 64% de los 40 millones de menores de 18 años no se solucionará con la filantropía y en cambio sostuvo que es obligación del Estado dar cobertura a los niños.
El presidente del Conapred refirió que en ese sentido el gobierno de México ha firmado convenios internacionales que implican obligaciones legales para el país, como el acuerdo suscrito a favor de la niñez.
Estos convenios deben traducirse en acciones legales y legislativas, por lo que se deben modificar las normas internas, a fin de que el gobierno dé cobertura a las necesidades de la infancia, explicó.
Rincón Gallardo expuso que la discriminación y la pobreza van de la mano y a los primeros que dañan estos fenómenos es a los infantes, por lo que si nuestro país quiere acceder a nuevos niveles de crecimiento económico, debe impulsar el desarrollo humano.
Además –continuó- los más afectados por la discriminación son los niños con alguna discapacidad, pues sólo dos de cada 100 van a la escuela y el resto se queda en casa porque no hay condiciones para que accedan a los inmuebles y los maestros no están capacitados para atenderlos.
Las autoridades deben esforzarse para modificar la estructura de los planteles educativos y capacitar al magisterio para abrir oportunidades a este sector de la población, y el Conapred impulsará esta iniciativa con el gobierno federal y los estatales.