CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 28, 2004.- En entrevista con la periodista Adela Micha, el gobernador del Estado de México, Arturo Montiel Rojas, negó haber tenido problemas con el presidente nacional del PRI, Roberto Madrazo Pintado, “han sido malos entendidos, pero nunca problemas profundos, el mismos Roberto lo dijo, en un partido como el PRI no puede haber uniformidad, afirmó. Montiel Rojas afirmó que en el PRI de hoy todos caben, señaló que en varias ocasiones le ha manifestado a Roberto Madrazo la necesidad de abrirse aún más y cree más oportunidades de participación.
A pesar de las severas críticas que lanzó hace días al presidente de su Partido, Montiel calificó como buena la gestión de éste al frente del instituto político.
El mandatario mexiquense reafirmó sus de buscar la candidatura de su partido a la Presidencia de la República y habló de las que serían las reglas ideales para elegir al abanderado del PRI para el 2006:
“Las que nos garanticen un juego imparcial y apegado a los estatutos del partido y que sobre todo nos generen unidad y no ruptura, que no haya perdedores, que el candidato elegido sienta el apoyo de todos los que buscaron la candidatura y que todos se sumen a la contienda electoral.
LA CARRERA POR LA GUBERNATURA
El Ejecutivo mexiquense negó cualquier intervención en la designación de Enrique Peña Nieto como candidato del PRI al gobierno del Estado de México, afirmó que Peña Nieto es un candidato de unidad surgido de quienes en su momento aspiraron a ser los abanderados del tricolor a gobernar el estado.
Manifestó que él siempre ha sido muy respetuoso de las determinaciones que los partidos tomen en la entidad, “yo creo que el gobernador debe estar atento a prevalezca el Estado de Derecho y a que los partidos se conduzcan de acuerdo a la ley electoral, en este caso la Ley Electoral del Estado de México, afirmó. Añadió que ve muy bien el desarrollo de la campaña de Enrique Peña.
Dijo que en el Estado de México siempre ha habido gobernadores surgidos del PRI y que él siente la gran responsabilidad de dejar sentado en la silla del gobierno en el Estado de México a un priísta, pero añadió que la última palabra la tendrá en julio el pueblo de la entidad federativa