CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 1, 2005.- Mientras Santiago Creel, secretario de Gobernación, dice que no, José Luis Soberanes, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) dice que sí. Y como no queremos otro pleito entre nuestros connacionales, aquí les otorgamos, a los dos y por Adela, un argumento que reconcilia impecablemente ambos puntos de vista. A Soberanes le damos la razón cuando dice que el Departamento de Estado norteamericano tiene la razón, cuando señala que en México no se respetan los Derechos Humanos.
Porque es evidente que nuestros vecinos del norte son indiscutibles expertos en la materia: justamente el Departamento de Estado conoce, como nadie y muy de cerca, el tema de la violación a las garantías individuales. Larga experiencia los autoriza a hablar con profundo conocimiento de causa: desde Bahía de Guantánamo hasta Abu Grahib, han perfeccionado su trabajo de campo.
¿Y cómo no van a ser especialistas?... De acuerdo con Human Rights Watch, hay un estimado de 50 mil prisioneros en cárceles iraquíes. Y varios de ellos han sido interrogados con métodos súper ultra archirequete recontra efectivos: y todo ello gracias a la visión del secretario de la Defensa, Donald Rumsfeld.
Así que, de que le saben al tema, le saben. Y además, ¡cuánto invierten en seguirlo investigando!
Pero no sólo Soberanes, también el secretario de Gobernación, Santiago Creel, tiene razón: mejor que ni se metan con nosotros. Y la verdad es que sí, más vale ponerles un alto, por si las dudas. No vaya a ser que se les ocurra venir a liberarnos, y nuestros caciques, policías, narcotraficantes, y hasta los maridos golpeadores, no puedan ni siquiera acogerse a las Convenciones de Ginebra.
Así que, por lo pronto, mejor quedarnos con nuestro tradicional "tehuacanazo", que gracias a Dios todavía no es considerado como arma de destrucción masiva por el Departamento de Estado norteamericano.