Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II WASHINGTON, México, mar. 4, 2005.- Cinco países latinoamericanos figuran entre los más destacados en el informe anual del Departamento de Estado sobre la colaboración de las naciones en la lucha de Estados Unidos contra la droga: Bolivia, Colombia, Perú, México y Haití.
Acerca de México, el Departamento de Estado considera que "la grave amenaza" para la seguridad nacional que representa el tráfico de drogas ha llevado al Gobierno de este país a un esfuerzo "intensivo" para combatirlo en 2004.
"El Gobierno del presidente mexicano Vicente Fox siguió su cooperación sin precedentes con EU" pero pese a ello México "es el principal país de tránsito para la cocaína y uno de los principales productores de heroína, metanfetamina y marihuana" destinados a los mercados estadounidenses.
Colombia es la fuente del 90 por ciento de la cocaína y el 50 por ciento de la heroína que entran en territorio estadounidense, pero ha logrado "impresionantes progresos" contra el tráfico de drogas en 2004, según afirma el Departamento de Estado en su "Informe sobre la Estrategia Internacional para el Control de Narcóticos".
En Bolivia, la producción de coca creció un 6 por ciento el año pasado y se ha detectado un crecimiento gradual desde 2001, debido "en parte a la incapacidad del Gobierno boliviano a ejecutar una erradicación forzada" en zonas no tradicionales de cultivo, como las Yungas, donde los cocaleros han emigrado desde Chaparé, la zona tradicional de cultivo.
Acerca de Perú, el informe del Departamento de Estado denuncia que los traficantes "continuaron exportando productos de la coca fuera de Perú por tierra, mar y aire, así como resina de opio y morfina por las tierras fronterizas norteñas, a EU, América del Sur y Europa".
El documento apunta a un cambio en la composición de las mafias narcotraficantes en Perú y un abandono gradual de los grupos colombianos, que se centran más en su país, mientras que las organizaciones mexicanas "han comenzado a usar a Perú como una fuente primaria de base de cocaína e hidroclorido de cocaína".
Finalmente, el informe apunta que la posición geográfica, la debilidad de sus instituciones y la extrema pobreza de Haití han hecho de ese país un enclave importante para los traficantes de drogas que transportan cocaína de América del Sur hacia Estados Unidos y "hasta cierto punto, Canadá y Europa".