CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 4, 2005.- Estados Unidos considera que la cooperación de México en la lucha contra las drogas ha tenido "la marca más alta de la historia" en el 2004 y elogió al presidente Vicente Fox por su campaña contra la corrupción y a la policía federal conocida como AFI por haberse convertido en una "excelente institución". En su informe 2005 sobre la lucha contra las drogas en el mundo difundido el viernes, el Departamento de Estado dijo, sin embargo, que "en el lado negativo", las extradiciones se han visto obstruidas por decisiones de los tribunales mexicanos, y continuaba el flujo de drogas con grandes beneficios ilícitos para los narcotraficantes que dirigen sus operaciones desde las prisiones mexicanas.
Expresó su esperanza de encontrar "nuevas oportunidades" en los menos de dos años que le quedan a Fox en el gobierno para "mejorar la cooperación extremadamente positiva y productiva que ambos gobiernos disfrutan y para institucionalizar las relaciones personales y operativas resultantes".
Dijo que las autoridades policiales de ambos países han intercambiado rutinariamente "información de alto valor para capturar y llevar ante los tribunales a los líderes de las mayores organizaciones del narcotráfico".
Esa cooperación permitió también confiscar grandes embarques de cocaína, heroína, marihuana y metanfetamina, en lo que puede llamarse como "la marca más alta de la historia" y "uno de los aspectos más positivos de las relaciones bilaterales".
El Departamento de Estado considera que pese a que apenas lleva tres años de haber sido creada sobre la base de una reforma policial, la AFI (Agencia Federal de Investigaciones) se ha convertido en "una excelente institución policial".
Ofrece igualmente promover una creciente y mejorada cooperación en inteligencia; mejorar el equipo de trabajo para la lucha contra el lavado de dinero; alentar el incremento de la erradicación de amapola y marihuana; combatir el crimen organizado; mejorar la interdicción a ambos lados de la frontera; y reducir el desvío de precursores químicos hacia la producción de drogas.
Por lo menos un 90% de la cocaína que se vende en Estados Unidos todavía sigue pasando por territorio mexicano procedente de Sudamérica, dijo.