Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 8, 2005.-El arribo de Manuel Espino Barrientos a la dirigencia nacional panista, según el senador Diego Fernández de Cevallos, es tan benéfico para el partido que hasta provocó felicidad.
“Es algo normal en el partido estamos felices los panistas, porque además no es problema de que el apoyo se pague con posiciones, sencillamente tiene mi apoyo y lo seguirá teniendo”, mencionó el senador Diego Fernández de Cevallos.
Para el PRD la llegada de Manuel Espino traerá tiempos difíciles.
“Parece que la línea que llega del PAN es un a línea dura, eh, a mi la imagen que tengo de Espino, no lo conozco bien, pero es un panismo muy radical, muy de choque, muy de confrontación, no tiene la imagen él de ser un gran negociador, pero en fin”, afirmó el senador del PRD, Demetrio Sodi.
Mientras que en el PRI restaron importancia al nombramiento del nuevo dirigente panista.
“El grupo parlamentario no negocia con los partidos negociamos con los grupos parlamentarios, ese es asunto de ellos, a quién ponen al frente de su partido para su proceso electoral”, comentó Enrique Jackson, senador del PRI.
Ese relevo en el PAN aseguraron priístas, panistas y perredistas no debe distraer las tareas legislativas.