CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 9, 2005.- La periodista Adela Micha entrevistó en el noticiero Las Noticias por Adela a Mario Flores Urbán, un mexicano que estuvo 20 años condenado a muerte en el estado norteamericano de Illinois, y que el pasado septiembre logró salir de la cárcel. En la entrevista Flores Urban se dijo inocente, aseguró que el homicidio que se le imputó aún no está resuelto y que él sólo fue un ‘chivo expiatorio’.
Señaló que el no fue una blanca paloma y que en su adolescencia se dedicó a l robo de automóviles, admitió que inició en el ‘negocio’ a varios de sus amigos, pero nunca, mataron a nadie.
Relató que fue cuando entró a la High School (preparatoria) que descubrió el deporte, en especial los clavados, asegura que llegó a ser considerado el mejor clavadista del estado de Illinois; añadió que por consejo de sus entrenadores el nunca se hizo estadunidense, ya que así podría intentar representar a México en unos Juegos Olímpicos.
LA VIDA EN EL PABELLÓN DE LA MUERTE
Al ser cuestionado sobre la vida en el ‘pabellón de la muerte’, Flores Urbán relató que los internos pasan 23 horas del día encerrados y una hora son sacados a un patio en grupos de 10 para evitar disturbios.
Definió al ‘pabellón de la muerte’ como algo cercano al infierno que Dante describe en la Divina comedia; “hay mucha desesperación, yo creo que por eso hay tanta seguridad en ese lugar, porque saben que es gente dispuesta a todo...”, relató.
Relató que para no caer en la desesperación él logró terminar la carrera de leyes, y una vez concluidos sus estudios se dedicó a asesorar a sus compañeros, hasta que se lo prohibieron las autoridades.
Comentó que todos los presos que son ejecutados se van tristes, “en el rostro llevan algo que les faltó por hacer...”
Externó que luego de que le fue quitado el recurso de ayudar a sus compañeros se refugió en la pintura; hoy sus obras son expuestas en varias galerías de España.
LA VIDA DESPUÉS DEL PABELLÓN
Flores asegura que le está siendo muy difícil adaptarse a un mundo muy diferente al que él dejó. Señaló que está lejos de su familia porque todos viven en EU, pero que seguirá en la lucha por aprovechar esta segunda oportunidad