CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 16, 2005.- México se ubicó en el lugar número 63 de 155 naciones evaluadas sobre libertad económica durante este año, al obtener 2.89 puntos, lo que significa una marginal mejoría respecto a lo obtenido en 2004, cuando fue de 2.90 unidades. De acuerdo con el resumen ejecutivo del Índice de Libertad Económica 2005, realizado por The Heritage Foundation y The Wall Street Journal, el país adquiere, gradualmente, mayor competitividad, está abierto a las pequeñas y medianas empresas y resulta atractivo para los inversionistas extranjeros.
Destaca además que el Gobierno de México ha simplificado los procedimientos para otorgar licencias comerciales y disminuido el número de empresas estatales.
Sin embargo, señala que la administración del presidente Vicente Fox Quesada, a través del Partido Acción Nacional, carece de la mayoría necesaria en el Congreso para aprobar diversas reformas.
Por ello, el informe expone que los legisladores de los partidos opositores deben llegar a un acuerdo sobre las reformas que deberán realizar al sistema judicial, a la administración pública y al sector energético, a fin de conservar el progreso económico y democrático.
El índice de Libertad Económica 2005, publicado por el Centro de Investigaciones sobre la Libre Empresa (Cisle), Fundación Friedrich Naumann Stiftung y Mexico Bussiness Forum, evalúa 50 variables que se subdividen en 10 factores generales.
Estas categorías se agrupan en política comercial; carga impositiva de gobierno; intervención del gobierno en la economía; política monetaria; flujos de capital e inversión extranjera; actividad bancaria y financiera; salarios y precios; derechos de propiedad; regulaciones y actividad del mercado informal.
Cabe aclarar los niveles bajos son los más convenientes, es decir, cuanto más alto es el puntaje en determinado factor, mayor es la interferencia del gobierno en la economía y menor el nivel de libertad económica de un país.
En la edición 2005, Hong Kong (1), Singapur (2) y Luxemburgo (3) ocupan los primeros lugares, mientras que Chile (11) es el país mejor ubicado de América Latina.
Por el contrario, Haití (145), Venezuela (146) y Cuba (149) son las naciones de la región que ocupan los últimos sitios en este estudio.
Durante 2005, 86 países obtuvieron mejores puntajes -incluido México con su marginal avance-, 57 empeoraron y 12 no presentaron cambios.
De los 155 países, del uno al 17 se clasificaron como "libres" en la materia, del 18 al 73 como "mayormente libres", del 74 al 143 como "mayormente controlados" y del 144 en adelante como "reprimidos" en libertad económica.
El estudio asegura que los países con mayor libertad económica presentan también más altas tasas de crecimiento a largo plazo y en consecuencia, son más prósperos que aquellos con menor libertad económica.
De tal forma, expone, América del Norte y Europa han demostrado una tendencia sólida y uniforme hacia una mayor libertad económica a lo largo de las nueve ediciones anteriores del Indice, mientras en América Latina y el Caribe se ha estancando.
De acuerdo con el estudio, las naciones latinoamericanas afrontan los efectos nocivos de políticas opuestas al libre mercado, pues la libertad económica se ha mantenido estática en la región, ya que 12 países han mejorado y otros 12 han perdido libertad.
Considera que la situación de Cuba, Venezuela y Haití son factores cruciales en la falta de progreso de la región, en tanto que destaca la posición de Chile, que ocupa el lugar número 11 entre las economías más libres del mundo.
Sobre el caso de México y la puntuación lograda en los 10 factores considerados de libertad económica, precisa que en política comercial el país pierde un punto, al argumentar que los controles de compra del exterior, incluidos los cupos, todavía siguen vigentes para diversas importaciones clave.
Sin embargo, el puntaje correspondiente en carga impositiva de gobierno subió 0.1 puntos y el de política monetaria se mejoró en una unidad.
En cuanto a intervención de gobierno en la economía, flujos de capital e inversión extranjera, actividad bancaria y financiera, salarios y precios, derechos de propiedad, regulaciones y mercado informal, México obtuvo calificaciones entre 2.0 y 3.5, consideradas estables.