CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 16, 2005.- La crisis del agua en Iztapalapa llegó a su punto máximo estas últimas horas. En la Santa Cruz Meyehualco, una de las zonas más afectadas de toda la delegación, los vecinos esperaban en plena calle la llegada de las pipas de agua.
Fueron horas de espera. Desde la interrupción de energía eléctrica en el Sistema Lerma, el fin de semana pasado, se triplicó el tiempo de abastecimiento de cada pipa..
“Ahora con la baja presión se está tardando 50 minutos en cargar, una pipa, cuando debe ser menos, 14 o 15 minutos”, dijo Marco Ávila Segura, encargado del Servicio de Pipas.
A eso del medio día llegó el suministro de agua a los vecinos de la Santa Cruz. La cantidad de líquido fue insuficiente, pero la calidad es peor.
De 200 pesos que recibe a la semana por parte de sus hijas, Doña Luz ha tenido que destinar en los últimos días una buena parte a la compra de agua potable para su consumo y aseo.
Por si fuera poco a sus 74 años debe pagar más para que le lleven el agua:
Todos cargan, yo no puedo; yo tengo que andar pidiéndoles el favor de que metan una poquita de agua... Le di 20 pesos al joven en la mañana”, dijo doña Luz Moreno.
A unos cuantos metros, en plena avenida, se conglomeraban quienes no fueron abastecidos por las pipas delegacionales y optaron por abrir los registros de agua.
“Estaremos atendiendo máximo del problema, un 5% del problema. O sea, es muy fuerte la demanda... es mínimo lo que les podemos mandar”, dijo Alfonso Hernández, director de Servicios Urbanos, Delegación Iztapalapa.
La delegación reportaba cuatro registros violados a mediodía del miércoles en la demarcación.
Pero conforme transcurría el día sin agua, con picos y palas, los vecinos empezaron a buscar nuevas tomas de agua que violar.
Cerca de 500 mil habitantes de 100 colonias de la delegación Iztapalapa se han visto afectados por la escasez de agua, aquí en Iztapalapa. Han tenido que vivir, literalmente a cubetazos de agua sucia.