TLALNEPANTLA, México, mar. 18, 2005.- Violento desalojo de cientos de puestos ambulantes en las calles céntricas de Tlalnepantla, Estado de México. Más de mil 200 policías de la Policía Federal Preventiva (PFP) y de los municipios de Naucalpan, Villa Nicolás Romero, Atizapan de Zaragoza, Coacalco y Tlalnepantla, cercaron las calles céntricas del municipio.
“No dejan entrar a nadie, está todo cerrado", comentó la comerciante Laura Salgado. A la media noche, comenzó el retiro de puestos que durante tres décadas se instalaban de manera irregular en unas 15 calles de las colonias San Javier, La Romana y el centro de Tlalnepantla.
Con maquinaria pesada la madrugada de este viernes fueron desalojados más de mil 400 puestos semifijos de 15 calles del centro municipal.
Algunos policías y civiles intentaron retirar a golpes y empujones a reporteros, fotógrafos y camarógrafos que cumplían con su deber informativo.
El director de la policía municipal, Edgardo Flores Cambell, intentó justificar el actuar de sus elementos.
“Es un acuerdo con la gente de la Policía Federal Preventiva (PFP) y otras corporaciones de no permitir el acceso de personas”, argumentó Flores Cambell.
El alcalde de Tlalnepantla, Ulises Ramírez Núñez, dijo que este desalojo forma parte del programa de reordenamiento del ambulante, disminuir la incidencia delictiva y mejorar la seguridad.
“Esta zona es la zona que más delitos tiene el municipio de Tlalnepantla, hay narcomenudeo, hay contrabando, prostitución, alcoholismo, muchos robos en vía pública, comercios, la intención es ordenar la ciudad", aclaró Ramírez Núñez.
Sin embargo, algunos comerciantes ambulantes denunciaron que este desalojo fue arbitrario e injusto.
“No ha llegado ni la resolución, a según esto iba orden de ley, pero ahora es una injusticia", aseguró la señora Elisa, comerciante de la zona.
Hasta esta mañana, la zona permanece resguardada por la fuerza pública.