CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 18, 2005.- La Procuraduría General de la República (PGR) consignó a César Concha Corona, involucrado en un incidente con el chofer de la hija de Carlos Ahumada, por portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército y daño en propiedad ajena. En un comunicado, la PGR confirmó que el incidente entre el chofer de Ahumada Kurtz y César Concha Corona, hijo de un agente del Ministerio Público de la Federación, se originó por un incidente de tránsito vehicular ocurrido previamente.
En la averiguación número 113/DGDCSPI/05 se acreditó que Concha Corona había tenido un incidente de tránsito donde fue golpeado y lesionado en la ceja izquierda presumiblemente por el chofer que transportaba a la hija de Ahumada, José Miguel Nacif González.
Informó que el día de los hechos -como a las 19:40 horas- Concha Corona, al encontrarse cerca de su domicilio para guardar el vehículo de su propiedad, tuvo un incidente con el conductor de una camioneta Suburban color azul.
Por esta razón se profirieron mutuas ofensas y el conductor de la camioneta azul rompió el vidrio de lado del conductor donde se encontraba esta persona golpeándolo en ese momento, explicó la PGR.
Agregó que existen dictámenes periciales y otros elementos de prueba que confirman las lesiones y la existencia de un arma calibre nueve milímetros, tipo escuadra, de uso restringido, que presuntamente portaba en el vehículo Concha Corona.
Las investigaciones confirman que César Concha, aún a bordo de la camioneta Suburban -propiedad de su padre-, portaba el arma que disparó el proyectil alojado en la parte trasera de la camioneta que conducía José Miguel Nacif González.
El Ministerio Público acreditó, además, que Rodolfo Concha Madrazo, agente del Ministerio Público Federal, sólo condujo la camioneta Suburban en la que intentaron alcanzar al presunto agresor de su hijo, por lo que se dejó en libertad con las reservas de ley.
Por lo que respecta a las contradicciones en que incurrieron José Miguel Nacif González y César Concha Corona, se continúa la investigación para ampliar, de ser el caso, el ejercicio de la acción penal, detalló.
La dependencia reiteró que hasta el momento no existen elementos de prueba o indicios que hagan presumir siquiera la existencia de un posible atentado o tentativa de secuestro en agravio de la hija de Carlos Agustín Ahumada Kurtz.