CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 24, 2005.- “Santa Semana", para los que se quedan en la capital. Es el Viaducto Piedad, a unos kilómetros del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; un camellón que por necesidad se convirtió en parque y este "Jueves Santo", con un poco de imaginación ...fue playa. "En estas vacaciones nos fuimos a Cancún todas las dos semanas, ven Priscila...tú te fuiste a Cancún, ellas a Acapulco, ¿va?”, dijo Gloria Hernández, vecina de la delegación Venustiano Carranza a sus hijos.
Y es que después de Semana Santa, todos quieren regresar a la escuela o la oficina, bronceados o ¡quemados!.
“Ahorita aquí nos tendemos en el pasto, un poco de agua de la pipa y nos ponemos morenitos, el martes llegamos al trabajo y decimos que llegamos de Puerto Vallarta, no mejor de Cancún, si mejor de Cancún”, señaló Ignacio Cruz, vecino de Iztapalapa.
Y es que además dicen, el sol de Acapulco o Cancún, se ve igual que el del Distrito Federal y vaya que si.
En la colonia aledaña al parque, en una azotea, entre los tendederos, con el ruido de camiones y aviones, los Gutiérrez, se zambullían.
“Acapulco en la azotea, si o no... es Acapulco en la azotea, jajaja”, señaló Irene Gutiérrez, vecina de Venustiano Carranza.
Pero además de nadar, buceaban. Y hasta se imaginaban que saltaban de un trampolín. Y como en cualquier piscina hubo reglas.
“No se vayan a hacer del baño adentro del agua, se salen a hacer "pipi" en ese hoyito. Naden, naden, naden, ah y no escupan el agua porque si no, no nos podemos meter los grandes”, indicó la señora Gutiérrrez.
Era tan real que hasta tiburones tenían.
“Cuidado con los tiburones y con los pescaditos y con los peces "beta" que están ahí”, señaló ente risas.
Todos los de la familia, querían zambullirse.
“Oyes, oyes porque te quisiste meter si ni si quiera te metes, porque querías salir en la tele”, cuestionaron a uno de los miembros.