CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 31, 2005.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, se deslindó de la campaña de publicidad contra el desafuero que impulsa la asociación civil "No nos vamos a dejar". Aseguró que nada tiene que ver con el manejo de la agrupación que preside su secretario de Gobierno, Alejandro Encinas. Descartó que se vaya a repetir un caso como el de "Amigos de Fox".
Reportero.- ¿Son sus amigos, señor?
Andrés Manuel López Obrador.- Bueno, pues se ve que sí, porque me están ayudando, les agradezco mucho. No está mal el mensaje que se está transmitiendo, ese mensaje lo dice todo, algo que yo entiendo que no le debe estar gustando a nuestros adversarios, pero que también disculpen las molestias que todo esto ocasiona.
López Obrador insistió que la movilización como a la que él ha convocado son pacípificas. Si algo ocurriera en sentido opuesto, desde ahora responsabiliza al Gobierno Federal.
“Si hay violencia va a provenir, va a originarse desde el Gobierno, siempre ha sido así. Son capaces de cualquier cosa, pero nosotros vamos a actuar de manera responsable, este es un movimiento pacifico”, aseguró el jefe de Gobierno capitalino.
Comentó el que la Procuraduría General de la República (PGR) analizaría no ejercer acción penal en su contra, si la Sección Instructora de la Cámara de Diputados determina que no procede su desafuero, como reconoció su titular, Rafael Macedo de la Concha.
“Fíjense cómo estarán las cosas, cómo estarán las cosas que ahora resulta que el procurador Macedo es el moderado”, dijo entre risas el mandatario local.
En la víspera de que la Sección Instructora de la Cámara de Diputados defina el sentido del dictamen sobre su posible desafuero, el jefe de Gobierno adelantó que será hasta el sábado, en su habitual conferencia de prensa, cuando haga pública su postura.
Argumentó que no es partidario de acciones extraordinarias.