CHILPANGINGO, México, abr. 1, 2005.- Este viernes Carlos Zeferino Torreblanca Galindo rindió protesta como gobernador de Guerrero. "Mirando en todo por el bien y prosperidad de la entidad, y si no lo hiciera así que el mismo pueblo del estado libre y soberano de Guerrero me lo demande", expresó Torreblanca.
Afirmó que llega sin rencores y que su gobierno no permitirá el desvío de recursos públicos.
"No faltará quienes piensen que si antes otros se beneficiaron de los privilegios del gobierno, hoy nos toca a nosotros, a esos despistados les decimos que en mi gobierno no encontrarán terreno fértil para sus propósitos", declaró el gobernador.
Reconoció la voluntad política de los partidos y anunció un gabinete plural.
"El voto cuenta aún en la derrota, no estamos haciendo concesiones ni arreglos bajo la mesa, sólo estamos reconociendo a los miles y miles de guerrerenses que el único enemigo que tienen es la exclusión y la pobreza", aseguró Zeferino Torreblanca.
Dijo que los programas prioritarios de su gobierno serán educación, salud, seguridad, protección a la familia, empleo, turismo, ecología, y llamó al diálogo y la concertación para superar rezagos en Guerrero.
"Los guerrerenses no quieren dádivas, sino oportunidades, durante muchos años han luchado por justicia, no por más caridad, no puedo ni quiero ser el mesías del que todo se espera", dijo el mandatario de Guerrero.
Adelantó una auditoría integral a la Secretaría Estatal de Educación y anunció que buscará mecanismos legales para la libertad de los presos de conciencia.
A la toma de protesta asistieron la gobernadora de Zacatecas, Amalia García, el de Michoacán, Lázaro Cárdenas, y el de Chiapas, Pablo Salazar; los ex embajadores de México en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea, Adolfo Aguilar y Porfirio Muñoz Ledo, así como Cuauhtémoc Cárdenas.
Torreblanca Galindo sustituye en el cargo al priísta René Juárez Cisneros.