Conoce la biografía de Juan Pablo II, haz click aquí CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 2, 2005.-La Conferencia del Episcopado Mexicano expresó su dolor y condolencias por el fallecimiento del Papa Juan Pablo II.
Hablaron del legado que Su Santidad dejó al mundo entero.
Aunque será hasta el próximo martes, cuando todos los obispos de México se hayan puesto de acuerdo en las formas en que se unirán para manifestar su luto y homenajear al Papa, adelantaron algunas iniciativas.
Se prevé que en todas las iglesias católicas del país habrá largas jornadas de oración, eucaristías dedicadas a Juan Pablo II y rosarios y que cada obispo en su diócesis convocará a los actos de duelo.
En tanto, la 79 Asamblea del Episcopado Mexicano prevista para esta semana, se pospone.
En la Basílica, a los pies de la Morenita del Tepeyac, como le llamaba el Papa, el Nuncio Giuseppe Bertello y los obispos mexicanos le encomendarán su alma y eterno descanso.
La iglesia de México piensa desde ahora unirse al pedido de otros países para que Juan Pablo II sea declarado santo, en un tiempo breve como ocurrió con la Madre Teresa, que fue canonizada 5 años después de su deceso.
Para suceder a Juan Pablo II, es necesario encontrar a quien sea capaz de continuar su labor, opinó la Conferencia Episcopal de México.
Por lo pronto, los obispos de México acompañan desde aquí a los 4 cardenales mexicanos que participarán en el conclave, pero aclararon, "Al conclave se entra sin candidatos antes del conclave no hay papables".
Los obispos de México recordaron las palabras con las que el Papa se despidió del pueblo de México en su última visita, fue el primero de agosto del 2002, en la basílica de Guadalupe.