Conoce la biografía de Juan Pablo II, haz click aquí CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 3, 2005.- Aún no amanecía y comenzaron a llegar ciudadanos de todo el país para pedir por el descanso eterno del Papa Juan Pablo II.
Todos tenían una razón para rezar: el descanso de Su Santidad.
La Catedral metropolitana abrió sus puertas a las siete y media de la mañana y a las ocho en punto comenzó la primera misa del día por Su Santidad.
El altar mostraba un cuadro del Papa, su rostro en bronce, las banderas del Vaticano y México, la casulla y trono que utilizó el Papa en su única visita a esta catedral, durante la primera visita a nuestro país, en 1979.
A las 12 horas hubo otra misa por su santidad Juan Pablo II, ahora oficiada por el obispo auxiliar Antonio Ortega, ya que el cardenal Norberto Rivera está en El Vaticano.
“El Santo Padre fue un hombre de armonía total, él no se desesperó en momentos de enfermedad, él tuvo el sentido de imaginación creativa, fue un hombre de gran amor, el nos enseñó a hablar con el corazón”, expresó el obispo Ortega.
Siempre fieles, más de dos mil personas en Catedral, era imposible entrar. Todos con velas, flores, imágenes del Papa y sobre todo con una oración para Juan Pablo II.
Después del medio día globos amarillos y blancos, colores del Vaticano, fueron lanzados con mensajes para el sumo pontífice.
Los mensajes decían principalmente: “México siempre fiel”, “te queremos Juan Pablo II” y “No te vayas Papa”.