Charla con el analista religioso Jesús Serrano Sánchez, este lunes 4 de abril a las 19:00 horas CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 3, 2005.- Aunque para el pueblo de México sería un privilegio que el próximo Papa fuera mexicano, es difícil que esto ocurra, según el Cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez:
“Posibilidades muchas, probabilidades pocas, la cosa es muy difícil, nadie aspira, se trata de un cargo sumamente delicado que requiere de gran preparación, de grandes conocimientos y que sea lo que Dios quiera...”
El Cardenal Sandoval Iñiguez partió este domingo a Roma para participar en los funerales del Papa Juan Pablo II y en el conclave del cual saldrá el próximo líder de la Iglesia Católica.
El obispo de Guadalajara señaló que él, todavía no sabe quien será el sucesor de Juan Pablo II. “No, yo no tengo predilecto, ninguno preferido, ninguno aborrecido...”
Señaló que será en las próximas reuniones que sostendrán los cardenales en el Vaticano cuando se irá perfilando al candidato ideal de acuerdo la situación del mundo y las necesidades del la Iglesia.
“Mire la Iglesia es universal, lo que queremos es que le atinemos, que escojamos al que Dios ya tiene determinado...”, afirmó el purpurado.
Y habló del legado que Juan Pablo II dejó a México:
“El Papa lo que hizo es que aflorara la catolicidad, que nos diéramos cuenta que somos un pueblo católico, eso es lo que hizo el Papa...”
Además de Juan Sandoval Iñiguez, los cardenales que no rebasan los 80 años de edad son: Norberto Rivera, Arzobispo Primado de México; Javier Lozano Barragán, quien fuera Ministro de Salud del Papa Juan Pablo II, y el Cardenal Emérito de Monterrey Adolfo Suárez.