CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 11, 2005.- En entrevista con Adela Micha, el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, señaló que la economía de México está saliendo de años en los que estuvo casi estancada, añadió que para que esto siga así es necesario que comencemos a pensar de manera seria en las reformas estructurales. Destacó que para que se realicen los cambios que necesita el país es necesario que “algunos miembros del Congreso entiendan la importancia y los beneficios de estos cambios”.
Gil Díaz descartó que asuntos políticos como el desafuero de López Obrador contamine la economía, “en esta semana de tanta intensidad política, los indicadores económicos no reflejan ninguna clase de nerviosismo, afirmó”. Descartó que el desafuero de López Obrador tenga consecuencias en las finanzas nacionales.
El encargado de las finanzas nacionales dijo que el principal factor que da confianza a la economía es tener un sistema político que funcione y en el que se respete la voluntad de la gente.
EL 2006
El funcionario federal dijo que él no trabaja para el 2006; “como el gobierno y como todos los mexicanos trabajo para cada año”.
A la pregunta de si el factor económico influiría en las elecciones del 2006, Gil Díaz respondió que por lo general sí hay cierto influjo, pero que también hay otra serie de determinantes del sentido del sufragio... Señaló “que en 1994 hubo una serie de factores políticos que influyeron en la decisión de voto: habría que ver qué pasa en el 2006”, subrayó.
Al ser cuestionado sobre el presupuesto del 2006 respondió que sí le preocupa, porque el presupuesto siempre debe estar en el centro de la atención de un secretario de Hacienda:
“Me preocupa el presupuesto como me preocupó ayer y como me preocupará mañana”, dijo Gil Díaz.
El secretario descartó una crisis económica para el 2006:
“Estamos colocando papeles tanto públicos como privados a 20 años a una tasa de 10 %; ¿qué quiere decir esto? Que no hay, no hay una percepción de crisis para este sexenio, sino la gente no los estaría comprando”, comentó.
Señaló que a pesar de los buenos resultados de la economía estamos muy lejos de un mundo ideal, “existe un muy alto nivel de pobreza y bajo nivel de empleo con el tenemos que luchar”, resaltó.
DESPUÉS DEL 2006... ¿QUÉ?
Gil Díaz dijo que al terminar su gestión en el 2006, él se retirará del servicio público:
“Recibí una invitación de la Universidad de Stanford para dedicarme a lo que ellos dicen un sabático; es decir una se dedica a dar conferencias, a escribir, a leer, a investigar... Eso ya está encaminado y a eso me pienso dedicar”, dijo secretario.
Por último comentó que en caso de recibir una invitación del próximo Presidente para seguir en la Secretaría de Hacienda, él sugeriría el nombre de una persona que podría desempeñar el cargo mucho mejor que él.