CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 12, 2005.- El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), Alejandro García Gamboa, hizo pública su intención de organizar en los primeros meses de 2006 al menos tres debates con los candidatos presidenciales. "Hoy la radio y la televisión deben buscar la objetividad y cumplir con su función social de informar y crear opinión. Para ello, toda la industria hará reportajes e investigaciones a efecto de dar a conocer bondades y riesgos de cada candidato", resaltó.
Durante el coloquio "Transparencia y rendición de cuentas en las campañas electorales", que organizaron la UNAM, el Grupo Reforma y Transparencia Mexicana, el líder empresarial resaltó la importancia que tienen los medios electrónicos en contiendas electorales.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión participó en la mesa "Información, medios de comunicación y procesos electorales", junto con el director de Canal 11, Julio Di Bella, la periodista Denise Maerker y Jorge Mendoza, ejecutivo de TV Azteca.
La radiodifusión se abrió a la pluralidad de ideas y debido a ello es inimaginable pretender "dar línea en uno u otro sentido sobre cualquier tema", además de que el gobierno federal ha avanzado en su relación con los medios.
García Gamboa declaró que en la industria de la radio y la televisión hay consensos en el sentido de que el objetivo del IFE no es intervenir en las elecciones, sino verificar el cumplimiento de las restricciones de la ley en el manejo de recursos públicos.
Asimismo, añadió, los medios electrónicos están dispuestos a mejorar esta relación a fin de no dejar duda de que "nuestro compromiso es con la sociedad en su conjunto y que ésta valora la transparencia y una rendición de cuentas puntual y objetiva".
Reveló que los partidos políticos invierten 34% de sus recursos en la compra de espacios publicitarios en radio y televisión, aunque erróneamente se han manejado cifras que van de 54 a 62 %.
García Gamboa consideró importante perfeccionar los instrumentos legales como el de hacer públicos los criterios de la contratación del IFE para las empresas que realizan labores de monitoreo a la radio y la televisión, y que éstas publiquen sus resultados cada mes.
También, que la autoridad electoral puntualice a fin de que la contratación de promocionales se les atribuyan al candidato o al partido respectivo.
Además, que se modifique el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE) para que sea más sencillo el acceso a facturas y documentación soporte de los partidos políticos en su contratación con agencias de publicidad y medios de comunicación.
Asimismo, que se emitan lineamientos para que la industria de la radio y la televisión, en un ánimo de autorregulación, emita facturas más claras en las que se indique la cantidad de promocionales, las condiciones de transmisión y su correspondiente valor monetario.
Por su parte, Julio Di Bella señaló que los medios de comunicación electrónicos deben ser cada vez más profesionales y objetivos y no dejarse llevar por el vaivén político, que es lo que a veces ocurre.
El director de Canal 11 apuntó que los medios de comunicación no deben de ser cómplices de la mentira, insultos y agravios, así como dejar de "vivir en el sospechosismo".
A su vez, Denise Maerker dijo que se debe cerrar el paso a las sospechas y al complot y no permitir que los medios sean cómplices de una división o paralización de la sociedad, por lo que "no debemos apostarle al caos".
El ejecutivo de TV Azteca, Jorge Mendoza, se pronunció por no reducir los tiempos y gastos en radio y televisión, porque sería un atentado contra los avances democráticos que con tanto esfuerzo se ha logrado en México.
Si no se cumple con un mínimo de tiempo e impactos en las campañas en medios electrónicos se corre el riesgo de no llegar al voto razonado, en este caso de los electores.
Otro riesgo de un voto no razonado es que se elegiría a gobernantes y legisladores populares por otras causas, "muchas veces de mentiras, sin sustento ideológico, sin capacidad técnica o sin oficio político", sí, con el apoyo del sufragio legítimo, pero inspirado en la ignorancia.