TOLUCA, México, abr. 16, 2005.- El grupo Unidad Democrática se deslindó del desafuero de Andrés Manuel López Obrador y advirtió que la dirigencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) deberá cargar con el costo político de esa decisión. Luego de una reunión a la que asistieron los gobernadores del Estado de México, Arturo Montiel, y de Nuevo León, Natividad González, así como el senador Enrique Jackson, señaló que la dirigencia de su partido tendrá que dar cuenta de ese asunto.
Montiel precisó que como grupo Unidad Democrática, el tema del desafuero de López Obrador no está en su agenda y señaló que el costo político lo debe de asumir primeramente la dirigencia del PRI.
Aseguró que nunca se les preguntó sobre cual debería de ser el sentido del voto de los diputados priistas y que los gobernadores no se meten en los asuntos internos de la Cámara baja.
En cuanto a si fue la peor decisión, el mandatario estatal se concretó a señalar: "la decisión está tomada".
Sobre si el presidente del tricolor lo tiene que asumir como una cuestión personal o de partido, apuntó que "él representa desde luego los intereses de todos los priistas, (por lo que) tendrá que dar cuenta de ese asunto, informarnos y convocar al Consejo Político Nacional sobre cual fue el resultado de todo esto".