CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 3, 2005.- A las 13:15, en las calles de Sacramento y California, en la Colonia del Valle, donde se ubica la oficina del panista Felipe Calderón, quien citó a conferencia de prensa a la una y media de la tarde, policías auxiliares habían recibido el reporte de un asalto a una casa habitación, ubicada en el 431 de la calle de Sacramento, casi frente a las oficinas del precandidato panista a la presidencia de México. Más de 10 patrullas llegaron detuvieron a 3 delincuentes in infragantti: Héctor Hernández Soto, de 17 años; Mariano Rosas, de 36 años, y otro más que tenía tres identificaciones con nombres diferentes.
Las trabajadoras domésticas los reconocieron, otros dos ladrones escaparon y en la búsqueda detuvieron a un colaborador de Felipe Calderón, quien bajaba las bocinas de su auto para colocarlas donde sería la conferencia.
Sobre los hechos, el precandidato presidencial, dijo:
“Lo detuvieron arbitrariamente, los testigos que vieron a los delincuentes huyendo no lo reconocieron.”
Preocupa, dijo Calderón, que en la Ciudad de México se desató nuevamente una ola de criminalidad, se necesita mano firme para combatirla.
Calderón comentó a los reporteros que a unas cuantas cuadras de ahí también hoy acababan de asaltar un banco y ayer le robaron, ahí mismo, el auto a otro de sus colaboradores.
La ciudad está amagada por la inseguridad, dijo Calderón.
Terminó la conferencia y Calderón fue a la Agencia 31 del MP, en Benito Juárez a checar la situación de su colaborador.
Si no es responsable en unas horas quedara libre, hay que investigar primero, le dijeron.
En esta zona nos han pegado demasiado con los asaltos en casas habitación con violencia.