CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 5, 2005.- En entrevista con Joaquín López Dóriga, la señora Talina Fernández, habló del reciente fallecimiento de su hija, la actriz y conductora Mariana Levy. La señora Fernández criticó las declaraciones hechas por el procurador de justicia del DF Bernardo Bátiz, en el sentido de que en la muerte de su hija no había delito que perseguir... “Yo creo que el señor procurador no tenía toda la información”, afirmó.
Señaló que el gobierno de la ciudad se distrajo en cosas que no tienen que ver con el bienestar de la ciudadanía:
“Quiero decirte Joaquín que las leyes tienen muchas faltas, yo no sé de leyes, yo no sé de política... Algo se está haciendo muy mal... Nuestro gobierno de la ciudad que nos cuidaba y que nos permitió a ti y a mi jugar en las banquetas, jugar avión, conocer a los amigos de la cuadra, brincar la reata, ir a la papelería para comprar las monografías; ese gobierno se ha distraído en cosas que no tienen que ver con la seguridad y el bienestar de una ciudadanía, de gente de bien”, afirmó la también conductora de televisión.
La señora Fernández, quien es considerada una institución dentro de los medios de comunicación en México, dijo que se une al sentimiento de las madres que han pasado por lo que ella acaba de pasar, y al de otras que “cuando sus hijos salen lo bendicen, ponderando que esa criatura no regrese”.
Pidió que se tipifique la violencia psicológica “como algo merecedor de cárcel, de pena y de castigo, ya que señaló, no se puede vivir en el terror. Por último envió un mensaje de solidaridad a todas las madres que han perdido un hijo en actos de violencia y que no son personas públicas y no tienen nadie quien las escuche.