CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 10, 2005.- Poco antes de que iniciara este Día de las Madres, cientos de mexicanos fueron llegando a la Basílica, para llevar las tradicionales “Mañanitas” a la madre más querida de México, la madre de Dios, la Virgen de Guadalupe. El himno guadalupano en el reloj monumental del atrio de la Basílica dio la pauta para iniciar el festejo.
Llegaron también para rendir tributo a la Guadalupana, cantantes, artistas, y una estudiantina, quienes unieron sus voces para entonar las “Mañanitas”.
Luego de la serenata inició la eucaristía. Una misa de 12 ministros, oficiada por monseñor Diego Monroy, rector de la Basílica.
“A quienes han peregrinado hasta este santuario para felicitar a nuestra madre, Santa María de Guadalupe. Ya le hemos cantado las tradicionales ‘Mañanitas’, ahora con ella, participemos en esta celebración eucarística”, dijo Monroy.
Durante la homilía, monseñor Monroy exaltó las virtudes de todas las madres del mundo, como abnegadas, nobles, sabias, amorosas, con experiencia, sensibilidad y dedicación, y pidió por las madres indígenas, solteras, las madres viudas, las que se encuentran privadas de su libertad, así como por las madres difuntas.
“La madrugada de este martes, los primeros minutos del Día de las Madres, rindámosle homenaje a las madres, a la madre de América, Santa María de Guadalupe, a las mujeres mexicanas y a las de toda América. Así pues, reciban nuestro saludo y nuestra mas cariñosa felicitación”, expresó el rector de la Basílica.
La misa concluyó poco después de la 1:00 de la mañana.