CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo. 10, 2005.- “El Rostro Amable y Dulce de Nuestra Madre” es el nombre de la exposición que el abad de la Basílica de Guadalupe, Diego Monroy, inauguró este martes en el atrio del Templo del Tepeyac.
“Es ya el segundo año del esfuerzo del empeño de presentar a nuestro pueblo, no solo de México sino de América y todos los que vienen a esta casita de la señora del cielo, el rostro dulce, tierno y amable de Santa María de Guadalupe”, afirmó monseñor Diego Monroy.
35 pintores mexicanos exponen 50 cuadros, en los que con distintas técnicas pintaron el rostro de la Virgen de Guadalupe, y en otros más las apariciones de Juan Diego.
Sobre dicha exposición, el abad de la de la Basílica de Guadalupe agregó que “son distintas expresiones, distintas maneras de llevar a todos a esta experiencia del amor de Dios en el rostro de Santa María de Guadalupe; ella es el trasunto (imitación) de Dios”.
Uno de los artistas, Jorge Sánchez Hernández, quien se declara fiel devoto y apasionado de su trabajo, comentó que “quise hacer es una interpretación del Nican Mopohua (testimonio de la aparición de la Virgen) que es el escrito más auténtico que hay sobre las apariciones, es una ilustración de ese escrito, es un diálogo entre la Virgen y Juan Diego”.
La exposición está abierta para el público en general; la entrada es gratuita y termina el próximo domingo 15 de mayo.