CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 13, 2005.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, respaldó la protesta formal que México hará a Estados Unidos por la promulgación de leyes que endurecen las acciones contra los migrantes indocumentados. “El gobierno norteamericano tiene que aceptar que no se va a resolver el problema creciente de la emigración, no sólo de México sino de Centroamérica, no se va a resolver si no se impulsa el desarrollo de México, de Centroamérica, y no creo que la forma de resolver un problema sea poniendo muros o con patrullaje fronterizo, eso no es atender el fondo”, comentó López Obrador.
Consideró que se debe insistir en un acuerdo migratorio con Estados Unidos y también con Canadá.
López Obrador se sumó a la convocatoria de unidad nacional que los empresarios mexicanos Carlos Slim y Lorenzo Zambrano hicieron en el marco de la reunión "Hemispheria", en Monterrey.
“Creo que eso hace falta, un pacto con ese propósito sobre tres asuntos fundamentales: crecimiento, empleo y bienestar. Y hay que participar, y todos los actores, tanto de la actividad productiva como de la actividad política y social”, resaltó López Obrador.
Se dijo dispuesto a hablar incluso con quienes critican su administración, como el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
En su conferencia de prensa, el jefe de Gobierno retomó el escándalo del costo de su reloj para decir que nadie protesta por otras cuestiones pagadas con recursos públicos como las pensiones que reciben los ex presidentes de la República.
Advirtió que lo mismo se debe hacer con pensiones excesivas de funcionarios de otras dependencias, como Banco de México, Banobras o Nacional Financiera, y hasta con los gastos médicos de los legisladores.