CIUDAD DE MÉXICO, México, Mayo 15, 2005.- En las cubiertas de los tres buques que participaron en la misión "Fraternidad internacional" los rostros revelaban el sentimiento, la emoción de retornar a México después de cuatro meses de ausencia. El último día de la travesía la bandera nacional ondeó con fuerza en el palo mayor.
En el muelle las muestras de cariño se sucedieron una tras otra.
Los familiares los recibieron con aplausos y porras en el muelle, donde se dieron los primeros abrazos y besos.
Las notas del siete mares enmarcaron el momento justo en que pisaron de nueva cuenta tierras nacionales.
El secretario de Marina, Marco Antonio Pierrot, reconoció el valor de los hombres que llevaron a cabo esta misión:
Dos mil 600 toneladas de mercancías y equipo, 97 cirugías, 280 consultas médicas y el esfuerzo de 480 marinos y civiles que brindaron ayuda humanitaria a los damnificados del tsunami en las costas de Indonesia.
“Quiero hacer además un reconocimiento al eslabón que fue de gran importancia y que sirvió para el mantenimiento de la moral de todo el personal... me estoy refiriendo a la familia, a esas esposas e hijos que con paciencia y apoyo incondicional llenaron de energía día a día a los hombres de estos buques”, apuntó el secretario de Marina.
La voz de misión cumplida marcó la pauta para que oficiales y marinos volcaran su atención a sus familias.