CIUDAD JUÁREZ, México, mayo 22, 2005.- El Obispo de Ciudad Juárez, Chihuahua, Renato Ascencio León, luego de exigir a las autoridades un freno a la violencia que se vive en la frontera y después de los asesinatos de dos niñas, pidió a él o los asesinos que se entreguen a la justicia y dijo estar dispuesto a ser mediador entre la policía y los delincuentes. "…Las puertas de la Iglesia siempre están abiertas, siempre para todos, al más grande pecador, las puertas de la Iglesia están abiertas y si quiero decirles que si alguien me pidiera mi intervención para entregarlo yo y de garantizar que se va a respetar su vida, estaría dispuesto naturalmente a colaborar de la mejor manera posible para que esto se solucione y se solucione de raíz…", dijo el prelado El obispo Renato Ascencio León , hizo un llamado a la conciencia por los crímenes de las niñas Airis Estrella Enríquez Pando de siete años y Anahi Orozco Lorenzo de 10 años, asesinadas violentamente hace unos días en la frontera.
"… Yo hago un llamado de veras a todos para que tomemos conciencia de esa nuestra responsabilidad….", señaló el prelado.
La iglesia católica en Ciudad Juárez, dijo el obispo, repudia la ola de violencia que se vive en las últimas semanas en la frontera y que ha dejado muerte y dolor en muchas familias.