CIUDAD DE MÉXICO, México, Mayo 23, 2005.-
La actividad electoral que se intensificará el próximo año representa un riesgo para la actividad económica, sin embargo, México tiene instituciones fuertes que le
permitirán una transición ordenada como en 2000, aseguró el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz Martínez.
Durante la XV Convención Nacional de Aseguradores el gobernador
del banco central indicó que los mercados financieros podrían
registrar periodos de turbulencia por la contienda electoral que ya
se ha empezado a sentir y que se intensificará en 2006.
No obstante, destacó que México tiene una situación "muy
distinta" a la que tenía en el pasado, ya que es una economía más
resistente a los choques externos.
Confió que el proceso electoral se conduzca en el marco de la
legalidad, aún cuando se produzca ruido, a fin de garantizar una
transición ordenada en materia de mercados, como en 2000.
Ante el presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de
Seguros (AMIS), Rolando Vega, el funcionario reiteró las proyecciones
de Banxico para lograr un crecimiento económico en México de entre
3.5 y 4 por ciento en 2005.
Sin embargo, aceptó que la mayor debilidad de la economía
estadunidense se está transmitiendo sobre todo en el sector
manufacturero.
Tenemos los riesgos de siempre, volatilidades de precios
internacionales, deterioro en la calidad crediticia en los mercados,
elevados déficit fiscal y de cuenta corriente de la economía
americana, que no son una amenaza sólo para Estados Unidos y México
sino para todo el mundo.
Ortiz Martínez proyectó que Estados Unidos disminuirá su
crecimiento económico al pasar de 4.0 por ciento en 2004 a niveles
cercanos de 3.0 por ciento durante el año en curso, y probablemente
una tasa menor en 2006. "Será una desaceleración, pero no una
desaceleración brusca y menos una recesión", aclaró.
Dijo que México podría responder a los retos del exterior
mediante la aprobación de las reformas estructurales, ya que
constituyen fuentes de crecimiento e inversión que no se han sabido
aprovechar plenamente.
Respecto al comportamiento de la inflación en México, reiteró la
expectativa de la institución a su cargo para que se ubique en 2005
en una tasa máxima de 4.0 por ciento.
En otro orden, el responsable de la política monetaria del país
estimó que en 2005, las remesas familiares podrían ubicarse en 20 mil
millones de dólares, que representarían dos salarios mínimos al mes para las familias, que constituyen 25 por ciento de la población de menores ingresos.
La cifra refleja la importancia que tienen los recursos que
envían los mexicanos que trabajan en el exterior como apoyo y soporte
del consumo, del ahorro y la inversión en México, aunque del total de
las remesas 75 por ciento se dedica al consumo.