CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 24, 2005.- La tarde de este martes, el residente Fox se reunió con gobernadores del Partido Acción Nacional a quienes reiteró el compromiso del Gobierno Federal de trabajar de la mano con los gobiernos locales, para consolidar la vocación federalista de su Administración. En un encuentro celebrado en la Residencia Oficial de Los Pinos, el mandatario intercambió puntos de vista sobre temas económicos y sociales, y habló de la importancia de mantener una colaboración estrecha con la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), con el propósito de continuar con el avance en la atención de los problemas nacionales .
Durante la comida, el Primer Mandatario comentó algunos puntos que componen la agenda legislativa y conminó a los mandatarios estatales a aportar ideas que enriquezcan las futuras reformas que propondrá el Ejecutivo Federal al Congreso de la Unión.
Por su parte, los gobernadores expresaron su respaldo al Primer Mandatario y reconocieron la labor que han desempeñado las dependencias del Gobierno Federal a través de acciones encaminadas a elevar la calidad de vida de los mexicanos.
Destacaron el trabajo coordinado con las instituciones del ámbito federal en materia de atención a la salud, educación, infraestructura carretera, combate a la pobreza, entre otros.
En ese aspecto, resaltaron que éste ha sido un Gobierno incluyente y respetuoso que impulsa de manera importante el federalismo.
Más tarde, a esta reunión se incorporaron diputados y senadores del Partido Acción Nacional, así como integrantes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de ese instituto político con quienes analizó la agenda legislativa para el próximo Periodo Ordinario de Sesiones del Congreso de la Unión.
El presidente Vicente Fox habló de la importancia de lograr la aprobación de la Ley de Seguridad Pública y Justicia Penal, presentada hace más de un año al Congreso de la Unión y en espera de aprobación por la Cámara de Senadores.
Comentó que dicho proyecto permitirá la unificación de las instituciones y las acciones para conformar una política anticriminal que ponga freno a la delincuencia organizada.
Dicha coordinación, dijo, resolvería los problemas que en la actualidad se presentan como el conflicto de competencias entre los cuerpos policíacos y fortalecería las labores de inteligencia y elevaría la formación profesional de los integrantes de los cuerpos policíacos.