CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 25, 2005.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, ofreció continuidad en la construcción de las obras viales en la ciudad durante las siguientes administraciones. Habló especialmente de los segundos pisos, en Periférico hasta Naucalpan y en el Viaducto, cuyos proyectos ejecutivos, prometió, estarán listos antes de fin de año.
“A mi corresponde terminar una etapa, van a quedar proyectos ejecutivos y yo estoy seguro que la próxima administración, tanto quien me sustituya en la Jefatura de Gobierno y concluya a finales de 2006, como la nueva administración, van a seguir con este programa”, dijo López Obrador.
Aseguró que el Gobierno capitalino tiene finanzas sanas para garantizar las obras.
El jefe de Gobierno capitalino reconoció que aún no recibe respuesta a la invitación que hizo al presidente Vicente Fox para que el domingo asista a la inauguración del Eje 5 Poniente.
“Lo hice cuando estuve en la entrevista, de todas maneras vamos a recordar para que si puede asistir el Presidente, si así lo permite su agenda, pues que nos acompañe”, comentó el mandatario local y afirmó que aún hay tiempo.
SÍ SE PUEDE VIVIR EN PALACIO NACIONAL
Aunque especialistas consideran que por condiciones estructurales e históricas el Palacio Nacional no pude ser acondicionado para un uso habitacional, Andrés Manuel López Obrador insiste en que si llega a ser Presidente de la República, vivirá y despachará desde ese inmueble.
“No se pueden poner ‘amaqueros’, ¡eh!. No, sí es posible, yo creo que va a ser muy importante el vivir y el despachar en el Palacio Nacional, que está vacío, no se utiliza más que para ceremonias protocolarias en las noches, y eso de vez en cuando”, señaló López Obrador.
Fue cuestionado si por razones de seguridad el Palacio Nacional tendría que ser cerrado al público, y aseguró que no, dado su carácter histórico y cultural.
“Permanecería abierto. No se requiere una seguridad extrema, no se puede decir que las cosas marchen bien cuando la autoridad está rodeada y que no pueda tener comunicación con la gente, la gobernabilidad consiste en eso. Lo ideal sería que se pudiese entrar y salir, que el Presidente entrara y saliera sin tanta protección”, resaltó.
López Obrador no quiso contestar a Cuauhtémoc Cárdenas quien consideró "frívolo" el que hablara de sus pretensiones respecto de Palacio Nacional. Tampoco se refirió a la posibilidad de debatir con Cárdenas los proyectos de gobierno de ambos.
“Dejen que yo termine ser jefe de Gobierno de la ciudad, ya mero”, respondió.
Y cuestionado en la conferencia de prensa sobre la oferta que hizo el panista Felipe Calderón para comprarle su reloj, el jefe de Gobierno prefirió no abordar el asunto.
“Miren, estamos en temporada político electoral”, concluyó.