CIUDAD DE MÉXICO, México, Mayo 27, 2005.- El secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, sostuvo que el México democrático y noble que anhelamos no puede ser obra de un gobierno, de una administración, ni mucho menos de una persona, "lo tenemos que labrar conjuntamente o simplemente no será". Indicó que el país necesita de una democracia que contenga los adjetivos sociales necesarios que demanda la mayoría en el país, es decir, una democracia socialmente eficaz.
En la ceremonia por el 20 aniversario de la Defensoría de los Derechos Universitarios de la Universidad Autónoma de México (UNAM), el encargado de la política interior del país señaló que se trabaja por tener un país en el que queden desterrados el autoritarismo, la impunidad y los abusos del poder.
"Un país de mujeres y hombres libres, informados, conscientes de sus derechos y obligaciones, donde impere la tolerancia y que sepa que en la diversidad de nuestro país radica nuestra fortaleza", mencionó el secretario.
Reconoció que México debe afianzar una política integral de Derechos Humanos, acorde con la realidad que vivimos y con los anhelos generalizados de una consolidación democrática y de una democracia socialmente eficaz.
El secretario de Gobernación reconoció las aportaciones de la UNAM, sobre todo de la Defensoría de la institución, en el impulso del cambio democrático que ha tenido el país, en la creación de un ambiente de observancia de la ley y en el establecimiento de una cultura de los Derechos Humanos.
Destacó que la defensoría ha cumplido un papel precursor en nuestro país, pues fue uno de los primeros organismos en hacer valer los derechos de las personas ante los errores y excesos de las Autoridades.
El rector Juan Ramón de la Fuente reiteró el compromiso de la institución con los Derechos Humanos y aseguró que ha habido un avance en esta materia, pero también reconoció que los retos son formidables y que la tarea impone.
"Lo hacemos también con el Estado democrático de Derecho, con el derecho a la educación de todos en este país, sin que para ello haya barreras ideológicas, étnicas, religiosas o económicas. Las únicas barreras que acepta la educación son las académicas, para contar con la calidad necesaria en el proceso de enseñanza y aprendizaje".enfatizó el rector.
Leoncio Lara Sáenz, defensor de los Derechos Humanos de la UNAM, advirtió durante su intervención que "la República está amenazada".
Consideró que la inobservancia e incumplimiento de la ley son, sin lugar a dudas, algunos de los problemas más importantes que afronta el país, aunado a los de inseguridad, corrupción, violencia, criminalidad, narcotráfico y, desde luego, el de la pobreza.
Finalmente, Emilio Álvarez Icaza y Longoria, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, se refirió a la necesidad de lograr una democracia que sea parte de la forma de vida y no sólo que garantice los métodos de elección de un gobierno.