MONTERREY, México, jun. 2, 2005.-Obispos de la Iglesia católica en México dijeron en un documento divulgado hoy que la violencia desatada en el noreste del país abre la puerta a la ingobernabilidad y pone en riesgo la estabilidad social de la región. Ocho arzobispos y obispos del noreste de México presentaron el documento titulado "Narcotráfico y violencia social", una declaración pública de repulsa de la región pastoral del noreste, donde desde comienzos de año se acumulan cientos de muertes violentas.
El documento está firmado por los representantes de la Iglesia católica de ciudades de la frontera con Estados Unidos como Laredo, Matamoros, Piedras Negras y Monterrey.
Estas ciudades tienen en común estar en una zona con una violencia desbocada que, según la versión de la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía), está motivada por los enfrentamientos de los cárteles de la droga que operan en la zona y se disputan las rutas hacia el norte.
"No podemos permanecer impasibles y callados ante el estruendo de la violencia, que sigue bañando de sangre esta región de México y la ola silenciosa, no menos destructiva que va generando el consumo de estupefacientes", señalaron los obispos en su nota.
"Nos referimos a las cada vez más frecuentes ejecuciones de civiles, de autoridades, de ex funcionarios públicos y de periodistas", precisa el documento.
"Ante este panorama que refleja una cultura de muerte corremos el riesgo de perder muchos de los valores humanos trascendentes, que le dan cohesión y estabilidad a la sociedad", advirtieron los religiosos.
Los representantes de la Iglesia católica condenaron la complacencia de las autoridades mexicanas ante el narcotráfico, exhortaron a los banqueros a renunciar a la tentación de lavar dinero y llamaron a los narcotraficantes a cambiar esa forma de vida.
Calificaron como lo más grave que "algunas autoridades se hagan cómplices para que tanto el tráfico, como la distribución se realicen impunemente".
Además, rechazaron que los operativos de parte de los cuerpos de seguridad y del ejército, con despliegues espectaculares, estén dando resultados.
Según los jerarcas católicos, estas acciones sólo "generan en el estado de ánimo de la población zozobra, sensación de impotencia, desánimo y desconfianza en las autoridades", agrega el texto.
Finalmente, también lamentaron que en muchas poblaciones acompañen a la violencia que se ha cebado en ellas, casos de "narcomenudeo" (venta de drogas al por menor), que se han convertido en una amenaza para los más jóvenes.