NUEVA YORK, Estados Unidos, jun. 3, 2005.- El gobierno de México planea reforzar las opciones de servicios de salud para la comunidad mexicana en Estados Unidos sin importar su estatus migratorio, informó el titular del ramo, Julio Frenk. La idea es que el seguro popular amplíe la red de beneficiarios tanto a la comunidad migrante en este país, como a sus familiares en sus lugares de origen, dijo el secretario de Salud en rueda de prensa después de reunirse con líderes comunitarios mexicanos del área.
Frenk precisó que el gobierno mexicano buscará garantizar que los migrantes con problemas de salud crónica, que no tienen dinero ni seguro en este país, puedan regresar a México, y, "sin ningún costo" ser tratados de sus males.
Hay casos de hipertensión, de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), de transplantes, problemas cardiacos, que requieren un tratamiento prolongado y el Gobierno de México les dará el servicio y los medicamentos sin costo alguno, acotó el funcionario.
Explicó que para la mayoría de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, que están en condición de ilegales, la atención médica es uno de los mayores problemas que tiene ramificaciones de diversa índole, en cuestión económica, social y de salud pública.
La idea es que, a través de la red de consulados, se fortalezca el servicio de los directorios de salud, y, por otro lado, la información de opciones que tienen en México en caso que requieran atención mayor, insistió.
Consulados mexicanos en Estados Unidos, como el de Nueva York, Los Angeles o Chicago, ofrecen ya una serie de recomendaciones para que aquellos que enfrenten algún problema médico, sepan a donde acudir sin temor a ser reportados o arrestados.
Frenk manifestó que la problemática de los migrantes en materia de salud requiere la colaboración conjunta de gobiernos, industria y organizaciones civiles, que ayuden a concientizar a la gente y a fomentar la prevención.
Agregó que, como parte de estos esfuerzos, en octubre próximo tendrá lugar la Quinta Conferencia Binacional de Salud, esta vez con sede en Chicago, para promover mecanismos conjuntos de asistencia a las comunidades mexicanas.