PARÍS, Francia, jun. 10, 2005.- La biblioteca del Instituto Cervantes de París, el primer centro de difusión de la cultura hispánica se bautizó con el nombre de Octavio Paz, Premio Nobel de literatura 1990 y Premio Cervantes 1981. En la ceremonia de descubrimiento de la placa conmemorativa varias presencias significativas. Estuvieron la viuda del escritor Marie Joseph Paz, el director del instituto parisino José Jiménez, los embajadores de España y México, el pintor mexicano Juan Soriano, intelectuales de la talla de Jorge Semprun y Pierre Schneider, traductores franceses de Octavio Paz, Claude Esteban y Jean Claude Masson.
“De verdad estoy muy conmovida. Octavio formó mucho de su pensamiento aquí, tuvo una verdadera pasión por París, por su literatura, por su gente”, dijo Marie Joseph Paz, viuda de Octavio Paz.
“Que la biblioteca del Instituto Cervantes de París se llame Octavio Paz es simbólicamente una cosa muy importante”, afirmó Jorge Semprun, escritor, político y cineasta español residente en Francia.
El poeta mexicano por excelencia y el mejor escritor de la lengua española del siglo XX tuvo una relación muy intensa con París. Aquí conoció a Andre Breton y Albert Camus. Aquí afinó sus posiciones sobre el arte y la política.
“Este evento viene a simbolizar la universalidad y la importancia creciente de nuestra lengua”, comentó Francisco Villar, embajador de España en Francia.
“Un gran homenaje a un mexicano universal que contribuyó tanto a la cultura de nuestro tiempo”, aseveró Claude Heller, embajador de México en Francia.
La capital gala dejó una huella muy profunda en la personalidad y la obra de Octavio Paz. Residió aquí en varios periodos de su vida, principalmente en 1946 y 1960 y desempeñó cargos diplomáticos.