CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 12, 2005.- La espera terminó. Con la reapertura de la Primera Sección de Chapultepec, este domingo concluyó la recuperación de 240 hectáreas de las más de 600 que tiene el bosque urbano más grande de América Latina. Regresaron los visitantes, la fiesta y la siesta, y el chicharrón con salsa.
Todas, postales propias de un lugar que forma parte del patrimonio de miles de familias que lo hacen su casa todos los días.
"Se termina la primera etapa, viene la segunda, la tercera, esto va a concluir si se sigue trabajando de la misma forma, en el 2007 y luego viene el mantenimiento permanente”, resaltó el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador.
129 millones de pesos fueron invertidos en esta etapa. La mitad, provenientes de la sociedad civil, a través de este grupo de ciudadanos que se casaron con una sola idea: regresarle la dignidad y el color al añejo Chapultepec.
“Lo hicimos porque sentimos que al bosque le hacía falta, le urgía la participación de ciudadanos que entregaran tiempo, imaginación y esfuerzo para pensar no sólo en la necesidad de remediar sus males, sino cómo hacerlo y a quiénes pedirles que nos ayudaran con su talento”, explicó Adriana Pérez Romo, del Consejo Rector Ciudadano.
Al término del acto oficial, los ocho principales accesos al bosque recibieron un alud de visitantes. Miles de ciudadanos dispuestos a recuperar el lugar; a levantar un inventario de lo hecho por las autoridades pero también, a dejar claro que cada quien debe cumplir con su parte.
“Debió de haber sido un gran esfuerzo, entonces nos corresponde a nosotros ahora cuidarlo, conservarlo, creo que está en nuestras manos”, reconoció Urbano Santana, un ciudadano que visitó este domingo el Bosque de Chapultepec.
Este lunes, el jefe de Gobierno del Distrito Federal -a propuesta del Consejo Ciudadano- enviará una iniciativa de ley a la Asamblea Legislativa para que el mantenimiento permanente del bosque sea una obligación legal. Sólo así, Chapultepec será mucho bosque, por mucho tiempo.