CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 25, 2005.- El vicecoordinador del PRI en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), José Medel Ibarra, acusó a la contralora, Bertha Luján Uranga, de cubrir y proteger los actos de corrupción en que incurren los funcionarios del gobierno capitalino. En un comunicado, el priísta consideró que Luján Uranga es una funcionaria única en el país, porque en lugar de combatir los actos ilegales se dedica a protegerlos y a defenderlos.
Un ejemplo de ello, indicó, es el reloj Tiffany que luce el jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador, cuyo valor comercial estimado es de más de 80 mil pesos, y que de acuerdo con declaraciones del tabasqueño fue un obsequio que le dio en 2000 el secretario de Obras y Servicios, César Buenrostro.
Medel Ibarra comentó que la funcionaria no investigó por qué el mandatario local aceptó un regalo cuyo valor es 10 veces superior al salario mínimo previsto por ley.
En ese sentido, señaló que es necesario establecer con toda precisión si en las declaraciones patrimoniales que presentó López Obrador en los años 2001, 2002, 20003 y 2004, incluyó el regalo que le hizo su amigo.
Recordó que eso forma parte de las obligaciones que impone el Artículo 80, fracción cuarta de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos.
De no haberlo hecho, advirtió Medel Ibarra, López Obrador habría violado la ley, situación que lo dejaría muy mal parado, pero que para él no sería extraño.