CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 28, 2005.- Samuel Suazo es hondureño. Hace nueve días ingresó ilegalmente a territorio mexicano. "Es duro, sufres, pasas sueño, frío y hasta el hambre”, reconoció Samuel.
Su destino era Houston, Texas. Por el pago de mil 500 dólares un pollero le prometió casa y trabajo.
La noche de este lunes, Samuel corría para subir al tren en el que llegaría a Torreón, Coahuila. Ahí contactaría al pollero.
El accidente que ocurrió en las vías del tren que cruzan el municipio de Tultitlán, en el Estado de México, lo cambió todo.
“Luego, luego me aventó para abajo el tren. Sentí el aire que llevaba la rueda, yo jalé el pie, pero no pude jalarlo todo, no lo pude salvar”, relató el indocumentado hondureño.
La rueda del tren le mutiló el pie derecho.
“Presenta amputanción parcial de lo que son las falanges del miembro pélvico derecho, me imagino que va para reconstrucción”, informó Jonathan Martínez, técnico en urgencias médicas.
Debido a su condición migratoria pasaron cuatro horas para que Samuel ingresara a un hospital.
Datos del Instituto Nacional de Migración (INM) señalan que en lo que va del año, se han reportado 90 casos de indocumentados mutilados en territorio mexicano.