ESTADO DE MÉXICO, México, jul.3, 2005.- Rubén Mendoza Ayala, candidato del PAN-Convergencia al gobierno estatal, reconoció que los ciudadanos del Estado de México decidieron por otra opción y
adelantó que en lo personal no impugnará los resultados.
En conferencia de prensa, el aspirante panista leyó un breve
comunicado en el que señaló que pedirá al próximo gobernador del
Estado de México que cambie la ley, porque esta contienda fue
inequitativa.
Sin embargo, se deslindó de cualquier responsabilidad, al decir
que sólo a los ciudadanos les compete el resultado, porque la
ciudadanía así lo aceptó, y dijo que será responsabilidad histórica
y de las futuras generaciones aceptar sus consecuencias.
Sin reconocer abiertamente que Enrique Peña Nieto, candidato del
PRI-PVEM ganó la contienda, Mendoza Ayala sostuvo que "en lo
personal", no impugnará las elecciones y señaló que no volverá a la
Cámara de Diputados.
Expresó que tomará un tiempo de reflexión y se dedicará a dar
clases, aunque aclaró que no renunciará a su militancia en el Partido
Acción Nacional (PAN) y agradeció el apoyo brindado a su dirigencia.
Inmerso en una compleja jornada electoral, el candidato del PAN
votó en la casilla número 4979, ubicada en la Escuela Secundaria
número 24 "Moisés Sáenz", en Valle Dorado, cuatro horas después de la
cita establecida por su equipo de campaña.
Al presentarse en la casilla para sufragar no contestó
preguntas, e incluso llegó, votó y se fue, sin que después alguien
pudiera informar sobre su paradero.
En el transcurso del domingo, el líder estatal del PAN,
Francisco Gárate Chapa, sólo ofreció una conferencia de prensa, en la
que dijo que el partido impugnaría los resultados de las elecciones.
A su vez, Eduardo Mendoza Ayala, hermano del candidato, ofreció
hasta cuatro ruedas de prensa, en las que repitió que habría
impugnación de los comicios.
"PRIMITIVISMO POLÍTICO
Luego de sucesivos anuncios sobre conferencias de prensa en la
dirigencia estatal del PAN (en sus oficinas de Río San Joaquín, junto
al Toreo de Cuatro Caminos), se dijo que en "10 minutos el candidato
dará declaraciones en el Hotel Lancaster".
Dicho local, ubicado en Tlalnepantla, estuvo todo el día
prácticamente "tomado" por el PRI, que instaló ahí una gran sala de
prensa para medios locales y nacionales.
Mendoza Ayala sí apareció ahí casi a las 20:30 horas, solo, con
una breve carta escrita a mano, que leyó para luego no aceptar
preguntas.
En el documento afirmó que el estado de México se encuentra en
el "primitivismo político" y dejó implícito que aceptaba su derrota.
Después de la lectura trató de retirarse pero, presionado por
los reporteros, tuvo que admitir cuestionamientos. Ahí externo que no
está derrotado, "porque como decía (Manuel) Clouthier, sólo está
derrotado el que deja de luchar".
Empero, afirmó que no impugnaría los resultados y que dejaría
que la ciudadanía acepte la responsabilidad que le corresponde.
Adelantó que se iniciará para él una etapa de reflexión y que no
se retirará de Acción Nacional, partido al que le agradeció todo su
apoyo.
Al término de su improvisada conferencia, Rubén Mendoza se
retiró tal como vino: solo.