PUEBLA, México, jul. 4, 2005.- Cuatro niños perecieron ahogados al caer al afluente del Río Atoyac, durante un deslave ocurrido a la altura de la comunidad de Barranca Honda, al nororiente de la capital poblana. “Donde estábamos se desbarrancó, se deslavó donde estabámos y nos fuimos todos al agua, y nos arrastró el agua para abajo y yo salí más adelante, donde estaban una piedras y yo noás alcance a ver a una de mis niñas, la más chiquita y no pude ver más”, relató Juan García, quien perdió a tres hijos en el deslave.
Los pequeños acompañaron a Juan García a cortar leña sobre la rivera del río, cuando fueron arrasados por la corriente sin que pudieran ser salvados.
“Fuimos a traer leña y pues allá andábamos y nos agarró la lluvia y ahí no pudimos cruzar el río”, dijo Juan García.
Se trata de los hermanos Ana, Moisés y Raquel García, de 8, 6 y 4 años de edad, y su primo Miguel Roldán, de 4 años.
“Aquí fue un verdadero accidente, ¿no?, refieren que el papá al cruzar una barranca el agua le arrebata a los cuatro niños, tres hijos de él y un sobrino”, informó Miguel Ángel Martínez, director estatal de Protección Civil.
Veinticuatro horas después fueron localizados los cuerpos de Moisés y Miguel, mientras que los de Raquel y Ana hasta las 48 horas de ocurrida la tragedia, todos fueron ubicados cerca del puente de México y la presa Las Carmelitas, casi a 30 kilómetros de distancia de su caída.
“Encontramos el cuerpo de uno de los niños, que al parecer el día de ayer cayeron al río Atoyac a la altura de Barranca Honda, entonces, hay que tomar en cuenta la distancia a la que nos encontramos”, precisó el médico forense Efrén Durán.
Fueron 48 horas de intensa búsqueda por parte de las autoridades, bomberos, Protección Civil y seguridad pública.
“Ya estamos apoyando, el secretario de Gobernación ya dispuso desde ayer apoyos para los familiares, ya rescatamos el cadáver de uno y faltan tres más que pues los seguimos localizando con la ayuda a través del apoyo de la Cruz Roja, de Protección Civil, pero ya rescatamos a uno y los vamos a apoyar”, indicó el gobernador de Puebla, Mario Marín Torres.
“De Río Atoyac viene peinando o el papá de los niños con otra gente hacia acá a Los Ángeles”, dijo Óscar Salinas, habitante de Barranca Honda.
La pérdida de los menores causó consternación entre los habitantes de Barranca Honda, por lo que se solidarizaron con los familiares y criticaron que los cuerpos de rescate no estuvieran preparados.
“Escuchamos hace un rato unos ruidos acá abajo de la barranca, por eso no nos dormimos”, aseguró Beatriz Flores, habitante de Barranca Honda.
“Los vieron ellos y tuvieron que regresar, porque les faltaban botas, y se pusieron uniforme, bajaron un perro, no tenían nada, cuando ellos tenían oportunidad de bajar un arnés, porque tienen especializado ahí y esperar a detener al niño, y lo dejaron pasar”, aseguró Óscar Salinas.
El gobierno del Estado dotó de apoyos económicos a los familiares y cubrió los gastos de sepelio.