CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 5, 2005.- El precandidato del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República, Felipe Calderón Hinojosa, negó que ese instituto político esté en crisis a pesar de las derrotas electorales sufridas en los comicios recientes. En entrevista, consideró que se trata de una situación delicada que abre la oportunidad para hacer un replanteamiento a fondo, "sin excepciones y sin engaños".
Luego de una reunión que sostuvieron tres de los cuatro aspirantes panistas a la Presidencia con la dirigencia nacional, el también ex secretario de Energía opinó que los fracasos electorales de Nayarit y el Estado de México son un llamado de atención a tiempo.
Señaló que en el PAN todos deben trabajar para poner al partido a tiempo, para evitar un nuevo tropiezo en los comicios de 2006.
Calderón Hinojosa indicó que en la reestructuración que se haga de la estrategia electoral y política, el PAN debe regresar a sus principios, valores y orígenes, que le permitan ganarse nuevamente la confianza de los ciudadanos.
Explicó que en la reunión con el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) panista no hubo regaños y se tomó el acuerdo de que los temas relacionados con las inquietudes particulares sobre el proceso interno de selección de candidato se guarden en reserva, "para evitar romper la unidad del partido".
En cuanto a los procesos electorales del domingo pasado, Calderón Hinojosa expuso que las derrotas que sufrió Acción Nacional obedecen a múltiples factores.
Negó que el camino del PAN hacia las elecciones del 2006 sea de un escenario de derrota adelantada o que dicho proceso se centrará entre los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD).
En su opinión, también el partido del sol azteca perdió a pesar de que el jefe del Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, participó en los actos de campaña de los candidatos perredistas y no pudo evitar los descalabros.
A su vez, Santiago Creel Miranda, otro de los precandidatos del PAN, dijo que está de acuerdo en que se haga un balance general de los resultados electorales y aseguró que no teme que su partido pierda la presidencia de la República en 2006.