CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 5, 2005.- El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) se encuentra en crisis financiera y de no modificarse la ley de este instituto, más de un millón de derechohabientes se podrían quedar sin pensiones para el 2006. Así lo afirmó Benjamín González Roaro, director de este Instituto:
“Yo veo muy difícil que el próximo sexenio en esa administración sexenal se puedan encontrar 400 mil millones de pesos, que serían los que se necesitarían para pagar los faltantes en pensiones en esos 6 años”, indicó.
Cantidad, dijo, que representa el 70 por ciento del Fobaproa.
González Roaro explicó que tan sólo en este año se invirtieron 30 mil millones de pesos en el pago de pensiones y urgió al Gobierno, trabajadores y legisladores a llegar a un acuerdo.
“Yo veo muy difícil que el próximo sexenio tuviera espacio financiero para poder enfrentar estos pagos, por eso la urgencia de hacer esto lo más pronto posible, sin colores partidarios, sin politizar, sin sobre ideologizar el tema, atendiendo desde luego los justos derechos de los trabajadore”, señaló González Roaro.
Explicó el director del ISSSTE que el sistema de pensiones se diseño en 1959 para beneficiar a personas que vivían máximo 60 años.
Las condiciones actuales, aclaró, obligan a modificarlo.
El director del ISSSTE habló luego de poner en marcha un convenio con la Secretaria de Economía donde el Instituto instaló módulos para atender a los empleados de esta dependencia.