CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 11, 2005.- Ante la negativa de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a otorgar precios preferenciales en las materias primas a los socios del complejo petroquímico Fénix, Petróleos Mexicanos (Pemex) dio un giro de 180 grados al proyecto. Esta semana, Pemex hará oficial la propuesta a los socios privados del Fénix para que participen en la ampliación de los complejos Morelos y Cangrejera para producir etileno y que sólo construyan las plantas de polietileno y aromáticos que consideraba el proyecto inicial.
En entrevista, el director de Pemex Petroquímica, Rafael Beverido, informó que la SHCP no aceptó dar descuentos en la materia prima requerida para desarrollar el proyecto, y para no adoptar una postura de "necedad", decidió replantear el proyecto.
El Fénix es considerado el proyecto petroquímico más importante de la administración del presidente Vicente Fox, pues podría ayudar a revertir la posición deficitaria que mantiene el país en ese rubro.
Pemex decidió asociarse con Nova Chemilcals Corporation, Indelpro e Idesa para desarrollar el complejo, cuyo costo se habría previsto en casi dos mil millones de dólares para una producción de un millón 200 mil toneladas de etileno y 600 mil toneladas de propileno al año.
Dicha producción ayudaría a disminuir la balanza comercial deficitaria de la industria química (12 mil 700 millones de dólares de importaciones en 2004) y a la vez se contribuirá a la autosuficiencia de productos plásticos. Sin embargo, los problemas empezaron cuando los socios privados pidieron una tarifa preferencial en las gasolinas naturales que produce Pemex y que no son el principal insumo para la producción de etileno.
La SHCP pidió un estudio de factibilidad económica y ambiental para justificar el otorgamiento del subido que solicitaban los inversionistas, pero todo fue inútil.
Encontraron una posición férrea de Hacienda para no dar un descuento en la materia prima, por lo que se reunieron con los inversionistas para proponerles un concepto diferente, explicó el director de Pemex Petroquímica.
Recordó que las negociaciones para el proyecto llevan ya 18 meses, por ello es importante que se defina, por lo que la petrolera mexicana oficializará la propuesta -a su gerencia de los socios- esta misma semana.
La propuesta –expuso- consiste en ampliar las plantas de Morelos y Cangrejera -ubicadas en Veracruz- en las que se producen 600 mil toneladas de etileno y ampliación el volumen a un millón de toneladas, lo que equivaldría a un incremento de 800 mil toneladas.
Para la ampliación de la capacidad de producción se requeriría una inversión de 350 millones a 400 millones de dólares, mientras que una nueva planta tendría un costo de mil millones de dólares, destacó el funcionario.
El proyecto Fénix estaba calculado con una inversión superior a los 2 mil millones de dólares, pero bajo el nuevo concepto la cifra apenas superaría mil millones de dólares, resaltó.
El director del organismo subsidiario aclaró que con los trabajos en los actuales complejos de Pemex se ofrecería el etileno a precios similares al que registraría el producido en una planta nueva y tendría la misma rentabilidad.
Explicó que los recursos que los privados destinen en la ampliación de la capacidad de las dos plantas de la paraestatal serán amortizados a largo plazo con etileno a precios de descuento.
Por lo tanto, dijo que si los inversionistas están dispuestos a continuar con el proyecto se iniciaría un proceso de ingeniería básica este mismo año en el complejo Morelos y que incluso en agosto podrían licitarse los trabajos.
Beverido rechazó que el Fénix vaya a recibir un nombre diferente ahora que podría cambiar su estructura, toda vez que "al final de cuentas es el mismo concepto, la producción de etileno, polietileno y aromáticos. La única diferencia es el inicio".
Cabe señalar que hace unos días los socios del proyecto manifestaron que este mes sería la fecha límite para la definición del proyecto o para cancelarlo, pues después se presentarían problemas en la programación del mismo.
Aseguraron que debido a la indefinición de las autoridades, México sigue perdiendo oportunidades y se importan más resinas y plásticos que pudieran producirse aquí.