CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 14, 2005.- Después de un largo peregrinar, el cuerpo del boxeador mexicano Martín "Bombero" Sánchez, por fin llegó la noche de este miércoles al Distrito Federal, tras haberse cumplido 11 días de su muerte, la cual ocurrió minutos después de haber enfrentado al ruso Rustam Nugaev en combate realizado en Las Vegas, Nevada. Pero antes de llegar a su hogar, ubicado en la colonia Cuauhtepec Barrio Alto, en la delegación Gustavo A. Madero, el féretro con los restos del púgil mexicano tuvo que sortear varios obstáculos más, el primero de ellos, la aduana del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Los medios de comunicación fueron los primeros en llegar a este punto, a espaldas del aeropuerto capitalino, minutos después hizo su arribo José Alfredo Isselín, presidente de la Comisión de Box del Distrito Federal (CBDF), quien de inmediato explicó las fallas que se cometieron en la realización de la pelea en la que el "Bombero" Sánchez perdió la vida.
"La infracción que cometió Mauro Ayala (manager de Martín Sánchez), fue haber violado la normatividad, ya que el "Bombero" Sánchez peleó con licencia de Las Vegas y no con la de la Comisión de Box del Distrito Federal".
Referente al castigo que se le podría aplicar a Mauro Ayala, el titular de la CBDF, puso como ejemplo el caso de José Luis Bueno, quien recibió una suspensión de seis meses, la cual fue recortada a cuatro.
José Alfredo Isselín indicó que cuentan con todos los reportes de la pelea, los cuales fueron realizados por Mark Ratner, titular de la Comisión Atlética de Nevada.
"Tenemos conocimiento de que el contrato se reescribió en el lugar de la pelea, ya que Martín Sánchez no daba el peso para el combate, y esa es otra más de las infracciones que se cometieron en esa función".
Después de esperar casi dos horas, la carroza fúnebre salió de la aduana para iniciar el cortejo hasta la estación de bomberos de Tacuba, ubicada en la calle de Golfo de Gabes, en la colonia del mismo nombre.
Una caravana de casi un kilómetro de largo, escoltada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, acompañó el cortejo que se traslado por Río Consulado, hasta llegar a Marina Nacional, para encontrar su punto final en la estación de bomberos donde Martín Sánchez se desempeñó durante seis años.
Las sirenas de los camiones le dieron la bienvenida a la carroza que trasladaba el ataúd con los restos del "Bombero" Sánchez, los vecinos salieron inmediatamente de sus domicilios para darle el último adiós al guerrero caído en Las Vegas, Nevada.
Una multitud de aglomeró dentro de la estación, la cual contaba con un altar donde decía "Adiós Campeón", con la foto del boxeador y el escudo del escuadrón al que perteneció. Uno a uno todos sus compañeros le rindieron guardia de honor entre lágrimas y llantos, el bombero II Ignacio Jiménez recordó a su amigo, del que habló de su gran espíritu y sus ganas de triunfar.
Minutos después arribaron a la estación el señor Martín Sánchez y la señora Virginia Sánchez, padres del desaparecido boxeador, quienes agradecieron al Consejo Mundial de Boxeo (CMB) todo el apoyo recibido y la ayuda por haber traído lo más pronto posible el cuerpo de su hijo.
"Gracias a Dios ya lo tenemos aquí, fueron unos días muy angustiosos, le agradecemos al señor José Sulaimán todo lo que ha hecho por nosotros en estos momentos, queremos que nuestro hijo sea recordado como un héroe, porque fue un gran muchacho, un buen padre y un excelente hijo", apuntó el padre de Martín Sánchez.
En el lugar se encontraba Mauro Ayala, quien dijo "parte mía se quedó del otro lado, yo seguiré como manager, después de pasar una odisea por fin está Martín de regreso gracias a los esfuerzos del consulado mexicano y del Consejo Mundial de Boxeo".
Después de una misa de cuerpo presente dentro de la estación de bomberos, la carroza se trasladó al hogar del boxeador; finalmente a las 6:00 horas de este día, Martín "Bombero" Sánchez llegó al sitio donde lo esperaban su esposa Alejandra Resendez y su hijo Jean Martín Sánchez, quien desconsolados lo recibieron.
Ahí en su hogar permanecerá hasta el viernes a las 14:00 horas, para después dirigirse al panteón Guadalupano, donde sus restos serán cremados a las 16:00 horas de ese mismo día.