CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 15, 2005.- Andrés Manuel López Obrador, jefe de Gobierno del Distrito Federal, mostró extrañeza porque en el Instituto Federal Electoral (IFE) se hayan molestado por acusarlos de "hacerse de la vista gorda y actuar de manera hipócrita". Se quejó de que no le permitieron instalar una línea telefónica para recaudar fondos, mientras que no cuestionan los gatos de otros aspirantes a la Presidencia.
"Imagínense ustedes, si hay un precandidato del PAN (Partido Acción Nacional ) que ha gastado 150 millones de pesos, si se hubiese filmado, si hubiese salido un Ahumada y lo filmara, cómo estuvo los 150 millones de pesos para su campaña, que fue con transferencias electrónicas o por portafolio, con valija... ¿de dónde? ¿quén pompó, campañita quén pompó?", señaló irónico el jefe de Gobierno Capitalino.
Dijo que, aunque no esté legislado, es obligación del IFE controlar los gastos de precampaña de todos, para propiciar un proceso justo y equitativo.
"Si no se controla lo del dinero vamos a regresar a lo de antes, o mejor dicho, se pretende que regresemos a los de antes, en que todo se manejaba con dinero; tienen un truco muy ensayado: primero, empobrecen a la gente con sus políticas neoliberales y luego, cuando hay elecciones, reparten migajas, trafican con la pobreza de la gente y como complemento, una gran campaña en medios", mencionó Obrador.
Advirtió que insistirá en que sean aprobados sus métodos para recaudar dinero, pero se deslindó de versiones de que ya se fabrica un muñeco de acción con su figura.
"No sé, mira yo no lo estoy promoviendo, hay muchas iniciativas de la gente”, indicó.
El jefe de Gobierno del Distrito Federal no quiso opinar del lugar que ocupa la economía de México, según el gobierno federal.
"No me voy a meter en eso, nada más hay que ver otra cosa que dicen, que ha bajado el nivel de marginación y de pobreza, estaba escuchando en la radio un bombardeo de que ya hay menos pobres en México, ya se fueron todos", aseveró el tabasqueño.
López Obrador reconoció que luego de entrevistarse con el ministro de Exteriores de España, quedó abierta una invitación para que viaje a ese país.
Quiere conocer el proyecto de ampliación de vías del tren bala, sistema que proyecta instalar en México si llega a ser Presidente.
Rechazó que se trate de "turismo político", como califica a la mayor parte de los viajes de funcionarios públicos.
"No, porque es la primera vez desde hace muchos años, y en el caso de que se presente la oportunidad, después de muchos años, saldría con ese propósito, de ver ese proyecto que me importa mucho", finalizó.