CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 15, 2005.-Un juez ordenó liberar a una ex cónsul mexicana acusada de participar en una organización que hacía ingresar ilegalmente a cientos de inmigrantes libaneses a Estados Unidos y la absolvió de las acusaciones. La liberación de Imelda Ortíz Abdala, cónsul en el Líbano entre 1999 y el 2001, sugiere que las autoridades mexicanas se habrían extralimitado en sus intentos por desmantelar al grupo que fue procesado judicialmente primero en Estados Unidos.
La Procuraduría General de la República (PGR), que no respondió los pedidos de declaraciones, quedó varias veces en medio de situaciones incómodas en los últimos meses debido a arrestos incorrectos, pero con frecuencia responsabilizó a la inteligencia estadounidense.
Ortíz Abdala fue arrestada en la Ciudad de México en noviembre del 2003.
El grupo era liderado por un hombre llamado Salim Boughader, condenado por el contrabando de 200 compatriotas libaneses a Estados Unidos, entre ellos simpatizantes del grupo de fundamentalistas islámicos Jezbolá.
Ortíz Abdala fue liberada en febrero, después que funcionarios de la Cancillería declararon que actuó de manera correcta y nunca autorizó por si misma la emisión de visas, de acuerdo con documentos judiciales.
La mujer ofreció recientemente detalles de su caso.
Hija de una madre mexicana de origen libanés, Ortíz Abdala cree que apuntaron a ella por su herencia libanesa.
"¿Por qué nomás a mí? Por mi apellido", dijo la ex cónsul en Líbano.