CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 19, 2005.- Por unanimidad, la segunda comisión de la Comisión Permanente declaró apto a Luis Felipe Bravo Mena para desempeñarse como embajador en la Santa Sede. El exdirigente nacional panista compareció en privado ante la comisión.
Y aunque reconoció no tener antecedentes diplomáticos, defendió lo que, dijo, es su experiencia.
“En el trabajo legislativo, en los nueve años que fui legislador, primero como diputado y luego como senador, siempre estuve en las comisiones de Relaciones Exteriores y por lo tanto tengo un conocimiento amplio de lo que es la política exterior mexicana”.
Bravo Mena rechazó que esta administración reparta las embajadas a militantes panistas.
“No es este tipo de política de premios o castigos o exilios, no, yo creo que son decisiones que toma el Presidente de acuerdo al interés de desarrollar la política exterior”, agregó Bravo Mena.
La falta de experiencia no fue un obstáculo para la decisión de la comisión, que mañana durante la sesión de la permanente votará ante el pleno la ratificación o el rechazo del nombramiento.