COZUMEL, México, jul. 19, 2005.- Dos días después los estragos ocasionados por el huracán Emily se hacen más evidentes, el 70% de la población carece de electricidad y agua potable por los cables y postes de energía derribados, en la única fábrica de hielo que opera con planta de energía propia se hacen largas filas para conseguir bolsas de hielo que ayuden a conservar los alimentos perecederos. "De 3 a 4 horas, es la tardanza para conseguir una bolsa de hielo, es la verdad", puntualizó Fernando Reyes, habitante de Isla Mujeres.
Maquinaria pesada trabaja para limpiar los escombros de la carretera periférica de la isla que necesitará obras de reconstrucción en tres tramos.
En algunas zonas de la carretera periférica de Cozumel el mar solamente dejó una franja de dos metros de ancho para que los vehículos puedan circular, con el riesgo de que los deslaves continúen y el camino quede totalmente interrumpido.
La marejada ocasionada por el huracán Emily fue tan fuerte que varó en playa Chen-Rio, al este de Cozumel, a un ballenato de cachalote. Ahora las autoridades del Parque Nacional Arrecifes lo enterrarán en la playa para evitar problemas sanitarios, y los biólogos aún evalúan la dimensión del daño ecológico.
"Si ustedes recorren la playa encuentran muchos sitios donde hay esponjas en porciones enormes y eso es lo que más nos interesa ahorita, ver cómo quedó el arrecife y restaurarlo", informó Ricardo González subdirector del parque nacional arrecifes de Cozumel.
Las gasolineras abrieron después de dos días registrándose largas filas para cargar combustible, y el servicio de ferris para transporte de personas fue restablecido el de carga continúa suspendido por lo que en supermercados y tiendas continúa la escasez de productos básicos.