CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 20, 2005.- El jefe de Gobierno de Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, hoy sí contesto a cuestiones de seguridad que normalmente deja para que sean respondidas por los titulares de los cuerpos policíacos. Lamentó el secuestro del entrenador del Cruz Azul, Rubén Omar Romano, sin embargo, defendió los avances en materia de delincuencia que –dijo- ha tenido su administración, aunque reconoció que asuntos como éste traen descrédito a la ciudad.
“Hemos logrado que haya menos violencia en la ciudad, sin embargo, hechos como el del día de ayer, empañan todo lo que se ha hecho, empañan el trabajo que hemos realizado y generan la percepción o alientan la percepción de que no se avanza en está materia”, argumentó el jefe de Gobierno capitalino.
López Obrador comprometió todos los esfuerzos de su equipo de trabajo a la familia del entrenador del Cruz Azul, para que pueda ser rescatado con vida.
Respecto a la actuación del secretario de Seguridad Pública (SSP), Joel Ortega, que en algún momento dijo que Rubén Omar Romano estaba a salvo, reconoció que se equivocó, pero afirmó estar satisfecho, pues lo importante es que se rectifique.
También habló sobre está campaña de México Unido Contra la Delincuencia, que trata precisamente contra el secuestro y que él descalificó la semana pasada. Considera que tienen todo su respeto quienes han sido víctimas de la delincuencia, pero insiste que detrás de esa campaña hay intereses políticos para afectarlo.